Brasilia. El principal consejo de política económica de Brasil limitó este jueves la capacidad de los operadores de tarjetas de crédito de imponer comisiones por servicios, en un esfuerzo por proteger a los consumidores e implementar una supervisión total sobre la rentable industria.

Los procesadores de tarjetas de crédito, como Cielo y Redecard -las dos mayores operadoras de tarjetas de crédito y de débito de Brasil-, deben ofrecer a los clientes la opción de una tarjeta con servicios básicos, dijo el Consejo Monetario Nacional (CMN) en un comunicado.

Ahora, las empresas sólo podrán cobrar cinco tipos de comisiones diferentes sobre las tarjetas básicas, frente a las hasta 80 tarifas que existen hoy, incluyendo un pago anual y el uso de cajeros automáticos por sacar dinero.

Las nuevas reglas entrarán en vigencia en marzo del 2011.

La medida tiene lugar en momentos en que Brasil intenta aumentar la competencia en la industria de tarjetas de crédito, que mueve US$310.000 millones y en la que tanto clientes como comerciantes se quejan de costos exorbitantes y una escasez de opciones.

Las autoridades antimonopolio y el banco central recomendaron recientemente una serie de medidas que apuntan a aumentar la competencia y la transparencia en el sector.

Actualmente existen 630 millones de tarjetas de crédito en circulación en Brasil, según datos de la industria. Más de 30 millones de clientes han obtenido sus tarjetas desde el 2002.