El gobierno costarricense presentó este lunes al Congreso un plan de reforma fiscal que propone transformar el impuesto de ventas en un impuesto al valor agregado (IVA) y aumentar su tarifa del 13% al 14%.

Según Nación.com la intención original de la administración de Laura Chinchilla era fijar el IVA en 15%, pero modificó su propuesta en un punto porcentual para reducir la oposición de los diputados.

La diferencia de ese punto porcentual se cubriría con el alza de otros: el de la propiedad de vehículos (en 10 puntos) y el del traspaso sobre los bienes inmuebles (de 1,5% a 3%).

El esquema dará paso a un ajuste que afectará a otros rubros como el caso de la educación privada, donde la tarifa propuesta del impuesto es de un 10%. Otro pilar importante es el impuesto sobre la renta, cuyo mayor cambio es la aplicación de una tarifa del 15% sobre algunas rentas, como los intereses de los depósitos bancarios.

Desde la oposición se teme que e el plan complique la situación ya que se presenta en un momento en que las finanzas públicas atraviesan una crisis.

El déficit del gobierno (exceso de gastos sobre ingresos) terminó el año pasado en un monto equivalente al 5,3% del Producto Interno Bruto, el más alto desde 1994 y el mayor de América Latina.

Este año, la proyección es que dicho déficit será de 5,8% de la producción.

Con la reforma presentada este lunes la administración de Chinchilla pretende aumentar los ingresos en un monto equivalente al 2,5% del PIB.