Washington. El costo directo de los esfuerzos del gobierno estadounidense para rescatar al sistema financiero durante la crisis, será de menos de un 1% del Producto Interno Bruto, sustancialmente menor que en anteriores turbulencias, dijo este jueves un alto funcionario.

El secretario del Tesoro, Timothy Geithner, afirmó durante un encuentro con un grupo supervisor de las tareas de rescate que el organismo que dirige espera obtener retornos positivos de sus inversiones remanentes en bancos, automotrices y en la aseguradora American International Group.

Estas inversiones son parte del Programa de Alivio para Activos en Problemas (TARP por sus siglas en inglés) por US$700.000 millones implementado durante la crisis.

"El costo del TARP probablemente no sea mayor que el monto gastado en las iniciativas inmobiliarias del programa", dijo Geithner en un testimonio preparado ante el Panel de Supervisión del Congreso.

El funcionario señaló que el costo financiero directo del TARP había sido estimado en una oportunidad en hasta US$350.000 millones por la Oficina de Presupuesto del Congreso, pero que ahora "probablemente cueste una fracción de esa cifra".

Geithner mencionó una nueva estimación de la Oficina de Presupuesto del Congreso, que calcula que el costo neto del TARP será de un mínimo de US$25.000 millones.

La estimación más reciente del Tesoro sobre el costo total del TARP, incluyendo las esperadas ganancias de las inversiones en AIG, es de unos US$30.000 millones.

Geithner dijo que el costo del 1% del PIB para todos los rescates, incluyendo el apoyo de capital para Fannie Mae y Freddie Mac, y las medidas adoptadas por la Reserva Federal, es "notablemente bajo" comparado con crisis bancarias pasadas.

El funcionario citó un estudio del Fondo Monetario Internacional que mostró que el costo promedio neto fiscal de resolver las 40 crisis bancarias desde 1970 en adelante fue de un 13% del PIB en los países involucrados.

La Oficina de Responsabilidad del gobierno estima que el costo de las crisis de ahorro y préstamo en Estados Unidos en las décadas de 1980 y 1990 fue de alrededor de un 2,4% del PIB, agregó.

"Sin embargo, el verdadero costo de esta crisis para la economía -en el empleo, el patrimonio y el crecimiento que se perdió- es mucho más alto, pero el daño habría sido mucho peor sin la respuesta urgente del gobierno", aseguró Geithner.

El funcionario dijo que la economía y el sistema financiero estadounidense aún muestran "signos de daño significativo" debido a la crisis, con la tasa de desempleo todavía cerca del 10% y las pequeñas empresas todavía con problemas de acceso al crédito.

Geithner aseguró que el mercado inmobiliario también permanece débil, y que el Tesoro continúa utilizando a los gigantes hipotecarios Fannie Mae y Freddie Mac para tratar de llevar las tasas a la baja.