Paris. Las prolongadas huelgas por una reforma de las pensiones no afectarán la previsión de crecimiento para el 2010 del gobierno francés, dijo este martes la ministra de Economía, Christine Lagarde, mientras finalizaban los bloqueos en varias refinerías.

El combustible volvió a salir este martes de cuatro de la docena de refinerías de petróleo de Francia después de que se levantaran las barricadas, aunque la falta de combustible seguía afectando a pequeños negocios y automovilistas que hacían cola en las gasolineras.

"Yo no niego que hemos tenido varios días en los que definitivamente ha habido un impacto económico, pero no creo que sea suficiente para cambiar nuestra previsión de crecimiento para todo el año", dijo Lagarde a Radio Classique de Francia.

El gobierno francés estima que el Producto Interno Bruto crecerá un 1,5% en el 2010, tras contraerse un 2,5% en el 2009 durante la crisis económica internacional.

Las cifras de este martes mostraron que la confianza del consumidor en Francia se recuperó inesperadamente en octubre, marcando un máximo de ocho meses mientras caía la preocupación sobre el desempleo.

Este lunes, Lagarde dijo que los paros en protesta por el plan del presidente Nicolas Sarkozy de retrasar dos años la edad de jubilación estaban costando a Francia de 200 a 400 millones de euros al día por producción perdida y daños a la imagen mientras el país trata de salir de una crisis económica.

Los sindicatos han convocado a dos días más de protestas nacionales para el 28 de octubre y el 6 de noviembre, y los estudiantes tienen previsto salir a las calles contra la impopular reforma de las pensiones el martes.

La legislación debe ser ratificada por el Parlamento esta semana y el gobierno conservador espera que el movimiento de protestas pierda fuerza en los próximos días y semanas.

"En una democracia, tienes que respetar las instituciones legales en funcionamiento", dijo el ministro de Trabajo, Eric Woerth, en la radio France Info. "No tiene sentido hacer huelga ahora contra la reforma de las pensiones", agregó.

Las huelgas en el transporte público han disminuido en los últimos días, y los servicios eran casi normales el martes.

En la ciudad portuaria de Marsella, en el sur del país, los servicios de basura pusieron fin a un paro de dos semanas y salieron a recoger las enormes montañas de basura que han causado incendios y riesgos para la salud de los vecinos.