Londres. La economía global se desacelerará en los próximos meses a medida que China y Estados Unidos reducen su ritmo de expansión y los Gobiernos alrededor del mundo intentan poner en orden sus finanzas, mostraron sondeos de Reuters entre más de 600 economistas.

Sin embargo, se espera que varias economías asiáticas, como India y Corea del Sur, tengan un desempeño mejor de lo esperado este año de lo que se pensaba hace algunos meses, lo que pone de manifiesto la disparidad de la recuperación económica global desde la crisis financiera y la profunda recesión.

Sondeos de Reuters elaborados alrededor del mundo en los últimos días muestran recortes a las proyecciones de crecimiento en Estados Unidos en los próximos trimestres y anticipan que la Fed no elevará sus tasas de interés hasta el próximo año.

Pero a nivel general, los economistas siguen siendo optimistas sobre las perspectivas globales. La estimación para el crecimiento mundial fue revisada al alza para 4,2% en este año y a 4,0% para 2011, ligeramente mejor de lo estimado en un sondeo elaborado tres meses atrás.

Los analistas también coinciden en que el trimestre que acaba de terminar tuvo una expansión más fuerte de lo esperada, por lo que la desaceleración en la segunda mitad del año podría tener un contraste doloroso, aún cuando las cosas repunten nuevamente en el 2011.

"A nivel global, las cosas se están desacelerando pero (...) la desaceleración viene de lo que parecen ser niveles de crecimiento más fuertes durante el segundo trimestre de lo que muchos esperaban", dijo Dominic Wilson, director de investigación macroeconómica de Goldman Sachs en Nueva York.

"El asunto más complejo es en qué medida confiar en un crecimiento mayor de lo esperado fuera de Estados Unidos", afirmó.

El resultado se da a conocer en momentos en que las compañías estadounidenses inician su temporada de reportes de ganancias con sólidos informes.

Empleo y déficits.  La probabilidad de ver una desaceleración en el crecimiento, junto con una inflación en niveles benignos, implica que los grandes bancos centrales que siguen teniendo tasas de interés en mínimos récord, como la Reserva federal de Estados Unidos y el Banco Central Europeo, las mantendrán sin cambios hasta el próximo año.

Sin embargo, muchos bancos centrales ya las han elevado, como es el caso de Corea del Sur, Canadá, Suecia y Nueva Zelanda, y es probable que vuelvan a endurecer su política este año, quizás en varias ocasiones en algunos casos.

En China, la tercera economía más grande del mundo, se espera que el crecimiento se enfríe gradualmente a medida que el Gobierno retira su estímulo económico implementado durante la crisis. Pese a esto, su economía vería una expansión del 10% este año y del 9,0% en 2011.

Sin embargo, ha habido señales claras de una desaceleración en el crecimiento global, especialmente en la última ronda de índices para los gerentes de compra en el sector privado, tanto para las manufacturas como para el sector servicios.

El elevado desempleo sigue siendo uno de los riesgos más grandes para la recuperación alrededor del mundo desarrollado, poniendo bajo presión a los presupuestos familiares, debilitados por la crisis financiera y que ahora enfrentan alzas en los impuestos en varios países.

"Se va a requerir mucho más crecimiento para comenzar a mover la economía hacia adelante sobre una base que se sienta aceptable", dijo Jonathan Basile, economista de Credit Suisse en Nueva York.

De acuerdo a la encuesta, el desempleo en Estados Unidos promediará 9% o más en todos los trimestres, salvo uno, del horizonte de los pronósticos. Se espera que se sitúe en 8,7% en los últimos tres meses del próximo año.

Se espera que el desempleo se mantenga cerca de 10% en la zona euro también, donde muchos gobiernos han adoptado medidas de austeridad que pondrán bajo presión al mercado laboral si el sector privado no es lo suficientemente fuerte.

Los mayores temores fiscales siguen concentrados en la zona euro, donde la moneda común fue afectada a comienzos de año por los problemas de la deuda griega y los temores sobre su propagación a otros países.

Sin embargo, por ahora la mayoría de los economistas se ven cautelosos sobre las perspectivas globales, viendo un flojo crecimiento, pero crecimiento al fin de cuentas, como el peor escenario.