Ciudad de Panamá. Una crisis de abastecimiento de agua en áreas metropolitanas destapó este viernes un escándalo en Panamá, en medio de los pedidos de ayuda del presidente Ricardo Martinelli para que la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) intervenga y resuelva la falta del líquido.

El escándalo se produjo al conocerse que las obras de ingeniería realizadas por la empresa británica Biwater International Limited, en la planta potabilizadora de Chilibre, no pueden satisfacer la demanda tras las fuertes lluvias que en diciembre arrastraron lodo y sedimentos al Lago Alajuela, principal fuente de agua cruda.

Biwater ganó una licitación pública para ejecutar un proyecto en 2003, durante la administración de la presidenta Mireya Moscoso, con el objetivo de ampliar y mejorar la planta del estatal instituto de acueductos y alcantarillados nacionales (Idaan).

El proyecto fue continuado en el gobierno del presidente Martín Torrijos (2004-2009).

Sin embargo, una auditoría y un estudio técnico realizados por separado en 2009 por dos consultores dieron señales de alarma sobre la turbiedad y el mal estado de dosificadores de la potabilizadora.

Los estudios fueron publicados por el diario local "La Prensa" tras una investigación que dejó al descubierto fallas administrativas y técnicas, y el secretismo oficial.

El informe reveló que de enero de 2005 a mayo de 2007 la calidad del agua en la planta original fue "buena", con turbiedades menores a una unidad.

Pero a partir de mayo de 2007, cuando intervino la planta nueva construida por Biwater y la planta remodelada, no se redujo la turbiedad.

Al respecto, el consultor colombiano Fernando Roldán confirmó que en noviembre de 2009 la turbiedad en el lago alcanzó 36 unidades nefelométricas, lo que obligó a bajar la producción hídrica.

Roldán precisó que la planta de Chilibre no pudo afrontar esos niveles, pese a que el contrato con Biwater establecía que las obras debían permitir el manejo de turbiedad de 100 unidades.

Juan Antonio Ducreaux, ex director del Idaan, señaló que "las mentiras de Biwater están al descubierto, porque hoy, con 24 unidades de turbiedad, la planta no puede producir ni 180 millones de galones diarios (MGD)", pero Geoff Thorpe, representante de la empresa, culpó al Idaan de daños que afectan la producción.

El Idaan gasta varios millones de dólares anuales en productos químicos en el proceso de potabilización, pero la crisis demostró insuficiencia en las instalaciones.

Debido al déficit y a las protestas populares por la falta de agua, el director del Idaan, Manuel González Ruiz, puso su cargo a disposición del presidente.

Martinelli dijo, por su parte, que exigió a Biwater el cumplimiento del contrato suscrito con el IDAAN, para ejecutar la ampliación y rehabilitación de la potabilizadora de Chilibre.

Entre las exigencias, figura que la planta produzca 250 millones de galones diarios de agua. No obstante, el mandatario consideró que ante la crisis hídrica en Panamá, se requiere la intervención de las autoridades canaleras, y no descartó el inicio de una demanda millonaria contra Biwater.

El ex vicepresidente y ex canciller, Samuel Lewis Navarro, calificó de "acertada" la decisión de Martinelli de pedir a la ACP el manejo temporal de la planta de Chilibre, pero adujo que la medida revela la "incapacidad" del gobierno para encarar la crisis que afecta los planes de desarrollo.

Lewis Navarro dijo que tras dos meses de crisis, muchos panameños no pueden bañarse y satisfacer sus necesidades básicas y han tenido que gastar dinero en la compra de agua embotellada cara y medicinas, y tienen ahora como única esperanza al Canal de Panamá.

La ACP administra la potabilizadora de Miraflores, que abastece de agua a las poblaciones en áreas canaleras, y la propuesta de Martinelli añadiría una nueva responsabilidad a la entidad.

El ministro para Asuntos del Canal y presidente de la Junta Directiva de la ACP, Rómulo Roux, destacó que el tema será analizado para tomar una decisión urgente.