La Habana. Cuba importará el próximo año US$130 millones en materias primas y equipos para apoyar la expansión del sector privado, dijo este viernes la prensa estatal, en un reforzamiento de las reformas económicas del presidente Raúl Castro.

El gobierno empezó a emitir en octubre unos 250.000 permisos nuevos para pequeños negocios privados, con el fin de absorber parte de los 500.000 empleados públicos que serán despedidos para reducir el peso del Estado.

Pero las autoridades, que monopolizan las importaciones, han advertido que la precaria situación económica no les permitiría crear un mercado mayorista de insumos en el corto plazo.

"El país destinará US$130 millones para la importación de recursos destinados a asegurar el trabajo por cuenta propia", dijo Granma, el diario del gobernante Partido Comunista, en su portada.

"Se trata de garantizar que los aseguramientos (de insumos) no sean un obstáculo para el trabajo por cuenta propia", añadió.

Cuba, un país fuertemente dependiente de las importaciones, se ha esforzado por recortar en los últimos dos años su déficit comercial. Pero el abastecimiento es crucial para el éxito de las reformas.

Granma dijo que casi un tercio de los US$130 millones serán destinados a importar alimentos. Pero el plan incluye también herramientas y equipos como congeladores, cafeteras, batidoras y máquinas para hacer zumo.

Además, las autoridades esperan cuadruplicar las ventas de insumos en el sector agropecuario, pieza clave en la estrategia de Castro para reducir las compras del exterior y reactivar la economía.

"El plan de la economía para el año próximo considera un gradual reforzamiento y reestructuración de la oferta de bienes en la red minorista", dijo a Granma el director de Comercio del Ministerio de Economía, Enrique Ramos.

La reducción del peso del Estado y la ampliación del sector privado es una de las mayores reformas económicas introducidas en Cuba en décadas.

El gobierno bautizó el proceso como "actualización" del modelo socialista cubano.

Cuba ha dicho que estudia la posibilidad de ofrecer créditos bancarios para montar restaurantes y cafeterías, alquilar casas y trabajar en oficios como peluqueros, jardineros, payasos o masajistas.

Los pequeños empresarios deberán pagar un impuesto a la renta de entre un 25% y 50% de las utilidades netas.

Una hoja de ruta económica para los próximos cinco años divulgada recientemente por el gobernante Partido Comunista contempla seguir ampliando el sector privado.