La Habana. Cuba reportó este viernes un superávit comercial de US$3.900 millones para el 2010, cuando los esfuerzos del presidente Raúl Castro por reducir las importaciones y aumentar las exportaciones parecieron dar frutos por segundo año consecutivo.

El superávit casi duplicó al saldo de US$2.000 millones reportado en el 2009, pero representa apenas un primer paso para superar los problemas de una economía asfixiada por las deudas.

El país ha estado luchando contra una severa crisis financiera desde el 2008, después de que una serie de huracanes, la crisis global e ineficiencias internas dejaran a Cuba sin dinero para pagar sus cuentas.

Según la página web de la Oficina Nacional de Estadísticas (www.one.cu), las exportaciones aumentaron un 12,9% hasta US$13.600 millones en el 2010, impulsadas por la venta de servicios por US$9.400 millones. Las importaciones cayeron un 3,3% hasta US$9.000 millones.

El salto de las exportaciones parece responder a un aumento en los precios de los principales envíos de Cuba como el níquel, los derivados del petróleo y los servicios médicos y de otro tipo. El Gobierno también reportó aumentos en sus ingresos por turismo y telecomunicaciones.

Un 75% de las exportaciones cubanas son servicios como el turismo, las comunicaciones y la exportación de doctores y otros profesionales a países petroleros como Venezuela, Angola, Argelia y Qatar, que pagan según una escala ligada a los precios del crudo.

El reporte de este viernes pareció corregir declaraciones del ministro de Economía, Marino Murillo, que según medios oficiales dijo que las exportaciones habían aumentado un 41,5% el año pasado.

Funcionarios cubanos no estuvieron inmediatamente disponibles para hacer comentarios.

El peso de la deuda. Analistas locales calculan que Cuba registró un superávit de cuenta corriente de unos US$1.000 millones en el 2010, aunque hay pocos datos disponibles.

Muchas de las deudas con gobiernos y empresas fueron reestructuradas o dejaron de pagarse en el 2009, cuentas bancarias de empresas extranjeras fueron congeladas, se pospusieron los pagos de dividendos a los socios en las empresas mixtas y se recortaron un 37% las importaciones.

Castro dijo en diciembre que todas las cuentas bancarias serían descongeladas antes de fines del 2011.

Diplomáticos occidentales y empresarios extranjeros en La Habana dijeron que Cuba estaba desbloqueando gradualmente los fondos, pero al mismo tiempo seguía rezagada en los pagos de las deudas contraídas con gobiernos y de los dividendos a sus socios extranjeros en la isla.

Cuba está sometida a un estricto embargo comercial de Estados Unidos y excluida de la mayoría de las organizaciones de crédito que podrían ayudarla. Además, muchos acreedores están cansados de la reprogramación de las deudas.

La isla reportó por última vez una deuda externa de US$17.800 millones en el 2007. La mayoría de los analistas concuerda en que la deuda está hoy por encima de los US$21.000 millones, o cerca del 50% de su Producto Interno Bruto y un 25% más que sus ingresos anuales por exportaciones.

Desde que reemplazó en el 2008 a su convaleciente hermano Fidel, el presidente Raúl Castro ha insistido sobre la necesidad de Cuba de cuadrar sus cuentas y pagar sus deudas.

La creciente deuda de Cuba y los pagos son una de las principales razones que llevaron a Castro a reformar la economía de estilo soviético, según fuentes cercanas al gobierno.

Las reformas, que serán discutidas en abril en un congreso del gobernante Partido Comunista de Cuba, incluyen drásticos recortes presupuestales, despidos masivos y la eliminación de la mayoría de los subsidios.

Las transformaciones darán también mayor autonomía a las empresas estatales y estimularán más pequeños negocios privados, inversiones extranjeras, cooperativas y otras formas "no estatales" de gestión.