La Habana. Los cubanos que reciben dinero desde Estados Unidos podrán cobrar las remesas en la moneda nacional convertible sin un recargo del 10%, un regalo de Navidad del Gobierno de Barack Obama que también reduciría el flujo ilegal de efectivo entre los dos países.

La oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos autorizó a Western Union pagar las remesas en moneda nacional en lugar de en dólares estadounidenses, evitando un recargo local sobre la moneda del 10%.

Previamente, las restricciones del Gobierno de Estados Unidos contra la isla obligaban a Western Union a hacer los pagos sólo en dólares. Western Union es la principal compañía a la que se le permite hacer transferencias de dinero desde Estados Unidos hacia Cuba.

"Antes usted recibía 80,4 pesos cubanos convertibles por US$100 que le enviaran y ahora recibe 89,9 pesos convertibles", dijo Yeny Santanilla, empleada de una de la 150 oficinas de Western Union en Cuba.

El peso convertible cubano es la moneda local que equivale a US$1,08, pero las autoridades de la isla cobran un 10% de impuestos desde el 2004 para hacer frente a las medidas económicas aplicadas por Washington contra La Habana desde hace medio siglo.

Muchos de los artículos de consumo en Cuba están disponibles en pesos convertibles, que tiene un valor 24 veces superior al peso local que usa el Estado para pagar los salarios.

El cambio ayuda a los cubanos debido a que el Gobierno redujo el impuesto sobre las remesas, una medida que comenzó a implementarse a partir del 20 de diciembre, dijo Phil Peters, un experto en temas cubanos de Instituto Lexington, en Virginia.

"Desde que Cuba impone el 10% de recargo al dólar y desde que el Gobierno de George W. Bush prohibió a Western Union los pagos en moneda cubana, los cubanos que reciben remesas perdieron el 10% de su dinero para convertirlo en moneda nacional", dijo.

"Al permitir a Western Union pagar en la moneda convertible local, no pierden el 10% de su poder adquisitivo", agregó.

Fabuloso dicen los cubanos.

En una oficina de Western Union en La Habana, cubanos se mostraron encantados con la medida.

"Esto es fabuloso", dijo Laudelina Lilanés. "Es un poco más de dinero para nosotros y nuestras familias por allá (en Estados Unidos) también se sienten súper bien", agregó.

La decisión del Gobierno de Obama sigue a otras medidas del pasado año cuando flexibilizó las restricciones de viajes para que los cubano estadounidenses puedan visitar la isla y envíen dinero a sus familiares.

Estados Unidos y Cuba han tratado de restringir y regular las remesas desde los primeros días de la revolución liderada por Fidel Castro, por lo que las familias han usado otras vías para hacer llegar dinero a la isla.

Cuba legalizó las remesas de Estados Unidos en la década de 1990, poco después de la caída de su benefactor: la ex Unión Soviética. Las restricciones de Estados Unidos se mantuvieron hasta el pasado año.

Fuentes cercanas al Gobierno dijeron que las remesas procedentes de varios países superaron los US$1.000 millones este año, del cual cerca del 80% fue en efectivo.

Muchos cubano estadounidenses traen dinero cuando viajan a la isla o lo envían a través de mensajeros o "mulas" que regularmente transportan mercancías y efectivo a Cuba.

Fuentes del Gobierno dijeron que esto podría cambiar con la decisión del gabinete de Obama, pues ahora será más barato enviar transferencias electrónicas que el dinero en efectivo, haciendo más fácil el flujo entre los dos países.

Un portavoz de la Western Union no pudo ser contactado para hacer comentarios.