La Habana. Cubanos acudían este jueves a comprar jabón y pasta dental que el Estado vende a precios subsidiados, poco antes de que sean eliminados de la canasta básica de alimentos, que el gobierno ha subvencionado desde la década de 1960, como parte de una reforma económica en marcha.

Puntos de venta en La Habana permanecieron ocupados con clientes que compraban con su libreta de abastecimiento y por muy poco dinero alimentos y artículos de aseo, que tendrán que adquirir a partir de este sábado a mayores precios.

"Los cubanos somos unos sobrevivientes. Nadie se va a dejar de bañar porque le suban el precio al jabón", dijo Rosa Martínez, de 70 años, que compraba arroz y azúcar en la bodega La Copa en La Habana.

Según una resolución del ministerio de Comercio Interior publicada el miércoles, a partir del 1 de enero el gobierno recortará el jabón, la pasta dental y el detergente de la canasta básica de alimentos, una medida que busca ahorrar dinero recortando los subsidios.

El presidente cubano Raúl Castro está tratando de revertir los crónicos problemas económicos que enfrenta la isla mediante la reducción de los gastos estatales, el aumento de la productividad y la expansión del sector privado.

Castro ha dicho que espera reducir más de un millón de empleos estatales y está abriendo mayores oportunidades para ejercer el trabajo por cuenta propia.

La libreta de abastecimiento, un mecanismo ideado por el ex presidente Fidel Castro en la década de 1960 para hacer frente a la escasez de alimentos tras el embargo comercial de Estados Unidos contra la isla, ha sido un blanco favorito de su hermano menor Raúl, quien sostiene que mantenerla cuesta caro y alienta la pereza y la corrupción.

Desde el pasado año, su gobierno comenzó a desmontar el mecanismo, eliminando desde entonces las raciones de guisantes, patatas y cigarrillos.

El gobierno cubano ha dicho que en adelante espera subsidiar personas y no productos, atendiendo a las necesidades de aquellos con bajos ingresos.

Golpe al bolsillo

La libreta de abastecimiento aún cubre el arroz, frijoles, azúcar, café, huevos, sal y pequeñas cantidades de carne.

La eliminación del jabón, detergentes y pasta dental de la lista de productos subsidiados no fue una sorpresa ni una nueva experiencia, pero sí otro signo de que el Gobierno está combatiendo el paternalismo que reinó por años y significa un golpe para los bolsillos.

"La libreta no alcanza y eso lo sabe todo el mundo pero es una tranquilidad saber que por lo menos tienes una parte de lo que necesitas garantizado", dijo Isabel López de 44 años.

Los cubanos reciben servicios gratuitos o subsidiados, pero ganan alrededor de 450 pesos cubanos al mes, equivalente a 20 dólares.

En un rústico mercado en la Plaza de la Revolución, carteles escrito a mano mostraban los precios del jabón y la pasta dental que oscilaba entre 20 y 65 centavos o menos de tres centavos de dólar.

A partir de este sábado, estos productos estarán liberados pero su precio será a partir de cinco pesos cubanos, que equivale a unos 22 centavos de dólar.

Algunos clientes mostraron preocupación acerca de cómo podrán adquirir estos productos en el futuro.

"Los compraremos por la libre cuando se pueda. Cuando no se pueda no se comprará nada,", dijo Paula Santavenia, una pensionada que gana 200 pesos al mes, que equivale a unos US$9 .

Rosa Martínez recordó que los cubanos tuvieron que fabricar sus propios jabones a base de aloe vera o soda cáustica en la década de 1990, después del colapso del antiguo benefactor: la ex Unión Soviética. La mujer dijo que no espera que la situación se torne peor que entonces.

"Esta gente no está loca. El gobierno sabe lo que está haciendo", dijo.

Carlos Terrazas, un empleado pareció menos seguro.

"El gobierno dice que está haciendo cambios, pero aquí nunca cambia nada. Lo que sucede es tenemos menos y menos", agregó.