Londres. El primer ministro británico, David Cameron, dijo este domingo que está preocupado por un alza en la inflación, pero expresó su apoyo al gobernador del Banco de Inglaterra (BoE por su sigla en inglés), Mervyn King.

"Si miran las cifras recientes (de inflación), son preocupantes porque están bastante fuera de lo que el Banco de Inglaterra debería entregar", dijo Cameron en el programa de Andrew Marr en el canal televisivo de la BBC.

"La inflación es extremadamente dañina, destruye los ahorros de las personas, no queremos volver a tener un problema inflacionario como en el pasado", agregó.

Cameron dijo que el 2011 sería un año difícil para los británicos, ya que entrarían en efecto las reducciones en el gasto estatal introducidas por su coalición conservadora.

Sin embargo, también dijo que era necesario cortar un déficit vigente que excede el 10% de la producción anual.

En el 2010, la inflación estuvo al menos un punto porcentual por sobre la meta del 2% establecida por el BoE y se prevé que a inicios de este año se aproxime al 4%, luego de un aumento del Impuesto al Valor Agregado que entró en vigencia la semana pasada.

El BoE fija tasas de interés de forma independiente y enfrenta un dilema sobre si elevar o no las tasas de interés de su punto más bajo en 0,5% para combatir la inflación, en momentos en que los recortes de gastos empiezan a pesar sobre la frágil economía.

Cameron elogió a King, jefe del banco central, pese al exceso inflacionario.

"Creo que Mervyn King es un excelente gobernador bancario y creo que ha hecho un muy buen trabajo", agregó.

Cameron dijo que pensaba que el sistema por el cual el banco central era libre para fijar tasas de interés, creado por un gobierno laborista en 1997, era bueno.

"Creo que está bien que el Banco de Inglaterra decida. Tenemos una política monetaria fijada independientemente y hasta ahora y por mucho tiempo han hecho un buen trabajo", sostuvo.

"Trabajé en el Tesoro cuando el Banco de Inglaterra no tenía la responsabilidad y los ministros fijaban las tasas de interés, y debo decir que no quiero volver a esos días", declaró el primer ministro.