Argentina. Esa situación se deriva "de la obtención de ganancias contables y, en menor medida, de los nuevos aportes de capital", de acuerdo con lo señalado en los objetivos y planes de la autoridad monetaria para 2014, recien difundidos.

Junto con el crecimiento del crédito al sector privado, la autoridad monetaria resalta que el sistema financiero registró un menor nivel de apalancamiento (cociente entre activos totales y patrimonio neto): 8,6 veces a fines de octubre.

No obstante esos datos favorables, El Banco Central de la República Argentina (BCRA) prevé disponer este año nuevos cambios regulatorios, que aseguren a las entidades financieras "adecuados niveles de liquidez, solvencia y exposiciones acotadas a los riesgos propios a la actividad".

Para el Banco Central, es necesario “converger con los estándares internacionales en la materia” y alejar el peligro de situaciones como las vividas por la banca estadounidense, o las que aún sufren crudamente gran cantidad de entidades de Europa.

Entre las medidas adoptadas en los últimos meses para el mejor funcionamiento del sector figuran las modificaciones en el régimen de capitales mínimos, a la vez que se adecuaron los lineamientos para la gestión de riesgos de las entidades, que incorporaron aspectos vinculados con la evaluación del capital económico.

Se fijaron adicionalmente requisitos mínimos de publicación de información de parte de las entidades, asociados con el capital regulatorio, la exposición a los diferentes riesgos y su gestión.

Por último, el BCRA emitió un conjunto de normas que reconocen derechos de los usuarios de servicios financieros (pautas básicas de los contratos, prohibición de cláusulas abusivas, transparencia en el costo de los servicios, precisiones sobre comisiones y cargos cobrados, etc.), así como deberes de los sujetos obligados.

El sistema elevó en este marco sus niveles de actividad -tanto en términos de sus funciones de intermediación como de provisión de medios de pago- con “acotadas exposiciones” a los principales riesgos intrínsecos a la operatoria de las entidades.

La creciente exposición de la banca al sector privado (mayores préstamos) se dio “en un marco de niveles históricamente reducidos de morosidad de cartera y elevada cobertura con previsiones”.

Aunque en octubre pasado (últimos datos disponibles) el crédito a empresas y familias llegó a representar 52% del activo total bancario, 1,6 puntos más que hace 12 meses, la irregularidad del financiamiento a las empresas y familias se ubicó en sólo 1,8%.
Es decir, la morosidad no presentó cambios de magnitud a lo largo del año, mientras que la cobertura de la cartera irregular con previsiones alcanzó 137,5%, puntualiza el BCRA.

De igual modo, bajó 0,7 punto la exposición bruta del sistema al sector público (préstamos al Estado, según datos a octubre pasado, frente a diciembre de 2012), hasta 9% del activo total.

El saldo de depósitos de los tres niveles de gobierno (nación, provincias y municipios) continuó superando al saldo de crédito a este segmento, con lo cual el sector público se mantiene como acreedor neto de la banca.

Tampoco se detectaron mayores riesgos de liquidez, ya que no hubo cambios de magnitud en la concentración de depósitos y en la participación de los pasivos de corto plazo en el fondeo total.

Igualmente, concluye el BCRA, prevaleció una amplia cobertura de pasivos de corto plazo del sistema, con activos de mayor liquidez, mientras la exposición del conjunto de bancos al riesgo de tasa de interés “siguió siendo baja”.