El servicio de las responsabilidades públicas aún es manejable. El secretario de Finanzas, Willian Chong Wong, decartó ayer que exista la necesidad de reconvertir una vez más la pesada deuda interna por externa.

"Durante el gobierno anterior, explicó, se incrementó la emisión de bonos de 6.000 (US$310,8 millones) a 25.000  millones de lempiras (US$1.295 millones). La deuda flotante fue de 13.000 millones de lempiras (US$673 millones), de los cuales, un importante porcentaje fue cubierto con la emisión de bonos".

La mayor parte de estos recursos fueron contratados con bancos comerciales de Honduras.

"El servicio de la deuda pública hondureña es fuerte... se sacrificarán programas sociales por el pago de intereses a los deudores. Los compromisos son heredados de administraciones anteriores y se tienen que afrontar con recursos locales", dijo. La reconversión de la deuda interna ha sido aplicada en países vecinos como Costa Rica.

Agregó que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, el Banco Mundial y técnicos locales de la Secretaría de Finanzas dictaminaron en contra de que se cambie deuda interna por externa.

"En Honduras sobra el dinero y se debe hacer el esfuerzo para que los hondureños utilicemos fondos nacionales para cancelar la deuda interna", indicó el ministro.

Alternativas. Algunos economistas sugerían recurrir a empréstitos interancionales que podían ser contratados a un mayor plazo y menor tasa de interés para absorber la deuda comercial que el gobierno contrató con la banca privada hondureña.

Wiliiam Chong Wong recalcó que los recursos externos, ya no son tan abundantes como se creían, debido a las crisis financieras por las que transita Irlanda, Grecia y España.

Según el funcionario, sería difícil que en el presente momento se puedan comprar bonos a un 0,5% o 0%, como pudo pasar con los países vecinos. "Se debe buscar otras fuentes de financiamiento. Hemos empezado a colocarlos", indicó.

Al primer semestre de 2010, la deuda pública total mostró un saldo de 3,979.55 millones de dólares, de los cuales 2,427.8 millones, un 61%, corresponden a deuda externa y 1,551.7 millones, un 39% representan el endeudamiento doméstico de la administración central.