Buenos Aires.  Los diputados argentinos decidieron este jueves por la madrugada enviar el proyecto de Presupuesto 2011 a una comisión para que sea debatido nuevamente, luego de una prolongada sesión en la que los legisladores no lograron alcanzar un consenso.

La iniciativa, que prevé usar reservas del Banco Central para pagar deuda pública y estima un crecimiento de la actividad económica del 4,3%, recibió duras críticas por parte de la mayoría de los legisladores de la oposición.

Luego de un debate de más de 13 horas, con 117 votos a favor y 112 en contra, los diputados resolvieron devolver el proyecto a la Comisión de Presupuesto y Hacienda, donde había sido aprobado la semana pasada.

"Nosotros vemos realmente con mucha preocupación este giro nuevo a la comisión de Hacienda y Presupuesto porque fue un debate en el cual desfiló todo el equipo económico en varias oportunidades, más de media docena de veces, agotando el debate en comisión", dijo el diputado oficialista Gustavo Marconato, presidente de la comisión.

Se estima que la comisión podría tratar el proyecto la semana próxima, ya que para convertirse en ley deberá ser debatido en el Senado antes del 30 de noviembre, el último día del período ordinario de sesiones.

"Si hay voluntad se puede resolver tranquilamente en una semana (...). En ese sentido no hay que dramatizar la cuestión", dijo a periodistas el diputado izquierdista Claudio Lozano, opositor del pequeño partido Proyecto Sur.

Uno de los puntos más cuestionados en el debate fue la estimación de inflación anual del próximo año contemplada en el proyecto, considerada poco creíble por la oposición. El Gobierno prevé que será del 8,4%, un tercio de lo previsto por la mayoría de los economistas privados.

"(El presupuesto) es falso, lo que supone que va a ocurrir es falso. Si uno estima una inflación falsa, todas las cifras después son falsas. Se subestiman los ingresos, después vienen muchísimos más ingresos porque crece la economía y sobre todo porque hay inflación", dijo a un canal de televisión Felipe Solá, diputado del peronismo disidente.

Según el legislador, con este sistema "el Gobierno se hace de una enorme masa de dinero que no está presupuestada y la maneja a través de decretos de necesidad y urgencia o como sea".

También recibió críticas el traspaso al Tesoro de unos US$7.500 millones de las reservas del Banco Central, y las expectativas conservadoras de crecimiento económico y recaudación de tributos, que permitirían luego que mayores ingresos sean usados por el Gobierno sin aval parlamentario.

"El presupuesto del Poder Ejecutivo no cumple con la Constitución y viola la ley de administración financiera", dijo la diputada nacional de la opositora Coalición Cívica Fernanda Reyes durante el debate.

"Además se subestimar variables económicas esenciales, como la inflación y el crecimiento económico, el presupuesto oficialista prorroga los superpoderes que permitieron que el Gobierno manejara discrecionalmente y sin control del Congreso 142.000 millones de pesos de excedente presupuestario, entre 2003 y 2009", agregó.

Ministros y legisladores han sugerido que si la oposición aprueba su propio plan presupuestario para el 2011, o si incluye cambios en la propuesta que la alteren fuertemente, extendería el presupuesto 2010 para el último año de mandato de la presidenta Cristina Fernández.

La práctica ha sido común en Argentina en los últimos años, en los que el Gobierno subestimó el crecimiento económico, la inflación y los ingresos fiscales.

La oposición tiene la mayoría en la Cámara de Diputados luego de las elecciones legislativas celebradas en junio de 2009, aunque está dividida y tiene dificultades para lograr posiciones comunes en algunos temas.