Quito. Ecuador mantiene una política "coherente" encaminada a sostener la dolarización, aunque su sector comercial podría convertirse en un dolor de cabeza para la economía del país, dijo este jueves el presidente del Banco Central, Diego Borja.

El socio más pequeño de la OPEP, adoptó la dolarización en el 2000 para controlar la inflación y estabilizar la economía local, en medio de una de las peores crisis financieras de su historia que llevó a la quiebra de decenas de bancos.

"La política del Gobierno, lo ha dicho el presidente de la República, es sostener la dolarización. Yo creo que ha habido ahí una serie de acciones coherentes como para sostener el sistema", dijo Borja a periodistas.

Correa, quien dice impulsar el socialismo del siglo XXI en la nación, ha cuestionado en varias ocasiones la dolarización, pero ha señalado que sería un "suicidio" salirse del sistema monetario, muy popular entre los ecuatorianos.

El gobierno ha restringido importaciones y ha repatriado capitales de los bancos en el exterior para asegurar el ingreso de dólares a la economía ecuatoriana, que alcanzaría los US$62.000 millones en el 2011, según datos oficiales.

Hasta el momento, el gobierno ha conseguido la repatriación de unos 700 millones de dólares que los bancos privados mantenían circulando en el exterior, dijo Borja.

Esos recursos han sido canalizados para el crédito productivo a través del sistema bancario privado. La banca pública también ha jugado un papel clave en la inyección de recursos al mercado local.

No obstante, en el tema comercial aún los problemas persisten por los saldos negativos registrados en la balanza comercial del país, aunque las autoridades esperan que los altos precios del petróleo aporten al ingreso de divisas.

"Evidentemente para un país dolarizado el que se aumente el déficit de balanza comercial es un problema. Sin embargo, en el caso del Ecuador (...) ventajosamente tenemos un sector petrolero que está compensando", agregó.

Ecuador restringió en el 2009 las importaciones desde terceros países de una variedad de productos, en un intento para equilibrar su balanza comercial.

La medida duró un año y fue levantada paulatinamente, pero aún el déficit comercial persiste.

Entre enero y octubre de este año, el país registró un déficit de su balanza comercial de unos US$1.213 millones. El saldo negativo aumentó con relación a igual periodo del año previo cuando se ubicó en US$277 millones.

El socio más pequeño de la OPEP espera en el 2011 levantar la producción de crudo en manos de las firmas privadas tras inversiones comprometidas bajo la nueva modalidad contractual de prestación de servicios que rige desde el mes pasado.