Los gremios que representan a los comerciantes e industriales venezolanos coinciden en que el aumento del Impuesto al Valor Agregado (IVA), que anunció este lunes en la noche el presidente Hugo Chávez Frías, mantendrá al país dentro de la recesión en la cual se encuentra desde el segundo trimestre de 2009, según datos del Banco Central de Venezuela (BCV).

Carlos Larrazábal, presidente de la Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria), rechazó el próximo aumento del impuesto fijado actualmente en 12%, debido a que afectará directamente los precios de los bienes y servicios, restringe aún más el poder adquisitivo de los venezolanos y, por lo tanto, su capacidad de consumo.

El consumo privado en Venezuela cumplió en septiembre su sexto trimestre consecutivo de caída, con una baja de 2,1% entre julio y ese mes, según datos oficiales del BCV.

Por su parte Fernando Morgado, presidente del Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (Consecomercio), explicó que las experiencias internacionales reflejan que para reactivar la economía, deben aplicarse medidas totalmente opuestas a incrementar o crear nuevos impuestos.

"Los países que buscan que los empresarios aumenten sus inversiones reducen el cobro de tributos como el IVA e, incluso, las tasas que les pagan los bancos a los ahorristas, para que éstos prefieran comprar en lugar de ahorrar su dinero, como una manera coyuntural de reactivar el aparato económico", dijo Morgado.

Larrazábal acotó que "el deseo del gobierno de aumentar los impuestos refleja el deterioro de la economía nacional y la caída que han tenido los ingresos fiscales por políticas como las expropiaciones, que terminan por reducir el número de contribuyentes tributarios y genera un círculo vicioso".

El vocero de los comerciantes recordó que cada vez que el gobierno decide crear nuevos impuestos o aumentarlos, como en el caso del IVA, los productos se hacen más costosos, la gente administra aún más sus compras y aumenta la recesión.

Por ello, Morgado hizo un llamado para que el Ejecutivo nacional entable un diálogo con el sector privado, del cual surjan verdaderas medidas de estímulo a la producción nacional.

El presidente de Consecomercio recordó que otras acciones oficiales, como reducir el acceso a las divisas, también disminuyen la oferta nacional, presiona los precios al alza e impulsa una caída mayor de la economía".

Momento para corregir

En vez de aumentar este tributo, el presidente de Conindustria le propuso al gobierno que corrija dos problemas fundamentales que persisten en su estructura de recaudación:

En primer lugar, el representante de los industriales solicitó que se reduzca de 75% a entre 30% y 40%, como máximo, el porcentaje de retención del IVA que deben hacer los contribuyentes especiales, porque el Seniat no es expedito en reintegrar los excesos y, en la práctica, los contribuyentes terminan pagando mucho más del 12% establecido en la ley.

En segundo lugar, Larrazábal recordó que aquellos productos que están exentos del IVA, en su mayoría sometidos al control de precios, afectan la estructura de costos y la rentabilidad de los productores, pues estos sí deben pagar el impuesto a sus diversos proveedores, pero no pueden compensarlo al momento de venderlos al consumidor final.

El industrial propone que, en lugar de exonerar ciertos bienes del IVA, se les coloque una tasa reducida o igual a "0", para que legalmente los empresarios puedan compensar sus costos con los precios de otros productos.

Morgado también le sugirió al Gobierno que, en vez de exonerar algunos productos del IVA, les coloque una tasa reducida o especial que a la larga permita disminuir el porcentaje de este impuesto en el resto de los bienes y servicios, bajen los precios, mejore el índice inflacionario y se estimule la economía.

El presidente de Consecomercio cree que el Gobierno debe realizar una "revisión seria" del efecto económico que tendrá aumentar el impuesto. En su opinión, no es cierto que los niveles de consumo se mantienen igual antes y después de aumentos de impuestos como el IVA, que son calificados como "regresivos", porque afectan más a las personas de menor poder adquisitivo.