La cantidad de trabajadores y microempresas informales en Honduras, se triplicó en el transcurso del presente año.

El presidente de la Federación Hondureña de la Microempresa y el Sector Social de la Economía (Fehmisse), José Castañeda, dijo que solo las Pymes que ellos monitorean crecieron en un 77% respecto a 2009. Solo es una muestra.

Según el dirigente, este año vieron un incremento de 90.860 microempresas, para un total de 118.000 monitoreadas.

Castañeda coincide en que durante el último trimestre de 2008 y el último de 2009 se perdieron unos 180.000 puestos de trabajo como efecto de la crisis financiera internacional y la crisis política local.

"Vemos que más de 90.000 de ellos se integraron a la economía informal o sea un 50% de las personas que tenían un empleo formal", dijo.

Las características de estas personas es que no tributan, pertenecen a una economía de subsistencia y están dedicadas al comercio de artículos importados. "Las otras 90.000 personas afectadas emigraron del país y el resto se descabezan en la búsqueda de empleo", explicó.

Histórico acontecimiento

Según el director de Salarios de la Secretaría de Trabajo, Francisco Altamirano, en nuestro país por primera vez en términos de la teoría económica laboral, se presentó el fenómeno del "trabajador adicional en recesión económica", el cual se ha manifestado en un incremento excepcional de número de trabajadores por cuenta propia.

Esto es producto del aumento de los cesantes. El hallazgo se confirmó a través de las prestaciones solicitadas por los despedidos en la Secretaría de Trabajo, así como la percepción manifestada por las familias respecto a la disminución de sus ingresos.

Esto provoca que las personas inactivas en edad de trabajar, en primera instancia salgan a buscar trabajo y al no encontrarlo por la recesión se incorporen al conjunto de personas que generan sus propios puestos de trabajo o sea por cuenta propia. El desempleo abierto se incrementó en 0,1% del 2009 respecto al 2008 y 0,8% del 2010 respecto al 2009.

Según Altamirano, este fenómeno se presenta por primera vez en el país de manera tan masiva como en la actualidad. "Las personas que no encuentran trabajo se esconden entre sus familias y de remate se ponen a buscar empleo en el mundo de los cuenta propia", indicó. "Este es el fenómeno del trabajador adicional, que nunca como hoy se ve reflejado en la economía local", explicó.

Salario mínimo

El presidente de Fehmise advirtió que un nuevo incremento al salario mínimo contribuirá de manera acelerada al cierre de micro, pequeñas y medianas empresas. En estas unidades productivas trabajan hasta los niños de la familia.

Para el dirigente, el 96% de las empresas que existen en el país son Mipymes y solo un 4% son grandes empresas que se encuentran en la industria maquiladora y en las empresas de telecomunicaciones.

"Si se continúa con el actual procedimiento de fijar el salario mínino de la manera actual, continuará la pérdida significativa de empleos", estimó. Contribuyó con el desempleo, el incremento en casi un 62% al salario mínimo que entró en vigencia en 2009. El gobierno de manera unilateral fijó en 5.500 lempiras (US$285) el sueldo de subsistencia para los trabajadores de la zona urbana y para los del área rural en 4.055 (US$210). "No veo por qué, obreros, empresarios y trabajadores, insisten todos los años, en hacer la revisión al salario mínimo cuando ya se ven los resultados negativos", dijo.

Al elevarse el salario mínimo, continuó, por encima de los índices de productividad en el país, se limitan las posibilidades de la gente pobre de encontrar un empleo digno. "Ningún empresario operará con pérdidas y tampoco empleará a trabajadores que ganen más de la capacidad real para producir", dijo.