Monterrey. En la primera visita al extranjero de la secretaria de Comercio de Estados Unidos, Penny Pritzker, dijo en México que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (conocido como TLCAN o NAFTA), debe proyectarse y modernizarse en el nuevo Acuerdo Transpacífico (TPP en inglés).

"El NAFTA en sí no era perfecto, mientras que el TPP será un acuerdo de alto estándar con doce países que representan el 40% de la economía global", subrayó la secretaria de Estado. Dijo que el nuevo acuerdo enfatiza los "valores compartidos" de las tres naciones de Norteamérica.

El NAFTA entró en vigor en 1994 y no considera mecanismos para la solución de disputas sobre derechos laborales y protección ambiental. "Tampoco tiene en cuenta nuevas realidades, como el comercio electrónico, la economía digital, el incremento de empresas estatales y otros temas", dijo Pritzker.

"En cambio, hoy tenemos la oportunidad de modernizar esas faltas a través del TPP", comentó.

Creado originalmente por Brunei, Chile, Nueva Zelanda y Singapur en 2005, hay otras ocho naciones que están en negociaciones para entrar al grupo: Australia, Canadá, Estados Unidos, Japón, Malasia, México, Perú y Vietnam.

La secretaria de Comercio de Estados Unidos indicó en un almuerzo con industriales del estado norteño de Nuevo León, que los tres países del NAFTA no pueden quedar al margen de los movimientos de sus competidores. "Claramente, las oportunidades que derivarán de este nuevo acuerdo son simplemente demasiado grandes para ser ignoradas", insistió.

La posición de la alta representante estadounidense coincide con pronunciamientos parecidos del gobierno de México.

El pasado 17 de enero, el secretario de Economía de México, Ildefonso Guajardo, aseguró que el TPP actualizará "de forma automática" el NAFTA, por lo que ya no cabe revisar el tratado de libre comercio firmado hace más de dos decenios por Canadá, Estados Unidos y México.

Ese mismo día, en Washington, el secretario estadounidense de Estado, John Kerry, dijo que el TPP será "un componente crítico para avanzar hacia una nueva fase post-NAFTA". "No creemos que sea necesario reabrirlo para conseguir lo que queremos conseguir", indicó Kerry.

Las posturas se han venido conociendo a días de que se reúnan en Toluca, a las afueras de la capital mexicana, los gobernantes del NAFTA (Estados Unidos, Canadá y México), coincidiendo con el vigésimo aniversario de la entrada en vigor de uno de los tratados de libre comercio más conocidos de América.