Ciudad de Panamá. El responsable de la Superintendencia de Bancos de Panamá (SBP), Alberto Diamond reconoció que los problemas existentes en la ampliación del canal y en la ZLC generan un riesgo para la dinámica bancaria del país.

La entidad reguladora estima que el impacto es factible, tomando en cuenta que muchos bancos locales están financiando a las empresas de la franja, así como a los subcontratistas del proyecto de ampliación del canal.

A ello se suman las dificultades existentes en la zona franca ZLC para exportar a Colombia y cobrar cuentas a Venezuela.

Diamond recomendó que se tomen previsiones y que todos los bancos estén alertas con monitoreo a sus clientes, al igual que el organismo encargado de los bancos lo está haciendo.

GUPC, conformado por las empresas Sacyr Vallehermoso (España), Imptegilo (Italia), Jan de Nul (Bélgica) y Constructora Urbana (CUSA/Panamá), advirtió a fines del año pasado sobre la posibilidad de suspender los trabajos de construcción del tercer juego de esclusas en el proyecto de ampliación del Canal de Panamá. 

Argumentó que ha tenido un sobrecosto durante la ejecución de la obra de unos US$1.600 millones de dólares.

Por su parte, la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) ha subrayado que no aceptará presiones y que cualquier solución al conflicto se debe buscar dentro del contrato.

En tanto, la ZLC -una de las zonas francas más importantes del mundo-, ha sufrido afectaciones debido a una sobre tasa al calzado y a los textiles impuesta a las importaciones colombianas, con el argumento de pretender frenar el contrabando proveniente del área franca panameña.

El gobierno de Panamá demandó a Colombia a mediados de junio del 2013 ante la Organización Mundial de Comercio (OMC), al considerar un trato discriminatorio, y está a la espera de la instalación de un panel que decida en torno al tema.