Presentar a las universidades como un mercado relevante para la economía nacional, permite identificar las fallas e importancia de un mayor aporte fiscal para las instituciones de educación superior.

Víctor Salas, economista y académico de la universidad de Santiago de Chile (Usach), indicó en el artículo "Fundamentos de las universidades chilenas: situación actual y problemas futuros", la coyuntura económica actual de los planteles educacionales chilenos, y plantea la necesidad de aumentar los dineros estatales para la mejora de la educación superior.

En la investigación hecha por Salas, se revela la importancia y magnitud de este segmento educativo. Elacadémico considera al mercado universitario “principalmente como un sistema que se dedica a la formación de profesionales y es financiado en un porcentaje relevante por los propios estudiantes”, lo que los convierte, junto con sus familias, en inversionistas de capital humano.

En este sentido, considera que los ingresos de este mercado, bordearían los 2 billones de pesos (US$4 millones). El economista indica que los números se igualan a las exportaciones del sector forestal, que en el año 2006  fueron del orden de los 1,74 billones de pesos.

Continuando con las comparaciones, los ingresos de las universidades son “el doble del mercado de la celulosa, que sólo alcanzó los 0,6 billones. Es más que el  tamaño de todo el sector frutícola nacional, cuyas exportaciones en el año 2008 fueron de 1,6 billones de  pesos”, puntualiza Salas.

 El economista desglosa los 2 billones de pesos del mercado universitario, precisando que los ingresos por aranceles son de 1,3 billones mientras que el aporte fiscal es sólo de 0,19 billones. Un ingreso por debajo de lo considerado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

En este sentido advierte que “el aporte fiscal debería ser más alto, seguramente el doble”. La contribución estatal no sólo se traduce en un tema de becas, consideradas como la producción de un bien público que es el acceso a la educación superior, sino que el economista indica que dichos recursos “ya están asignados, el tema es ampliarlos para que ingrese la mayor cantidad de población a las universidades”. 

En otro sentido, Salas explica el énfasis del presupuesto 2011 del Ministerio de Educación (Mineduc) en la educación primaria, pues “1 peso que se ponga en educación básica es más redistributivo de lo que llega 1 peso en educación superior”, considerando que sólo entre el 8% y el 14% de los sectores más vulnerables llegan a la universidad.

 Propuestas para la mejora. El académico propone en su artículo extender las becas y créditos para los alumnos, pues  estima  que de este modo se aumenta la formación de la fuerza productiva del país. Asimismo, plantea la intensificación del programa de Mejoramiento de la Calidad de la Educación Superior (Mecesup), desarrollado por el Mineduc y financiado por el Banco Mundial, puesto que con las mejoras en equipamiento, bibliotecas, laboratorios, salas de clases e infraestructura de las universidades se optimiza la docencia y formación.

Además, sugiere los convenios de desempeño. Estos serían como una especie de fondos concursable a largo plazo, ofrecidos por el Estado a las universidades de acuerdo a los aspectos que el gobierno quiere desarrollar. Así, se dan recursos adicionales y se motiva a las instituciones a organizar y comprometerse. “Es generar capital humano avanzado”, precisa el economista, entre otros aspectos.