Oslo. El cambio en la manufactura a las naciones emergentes está ayudando más a los países ricos a recortar las emisiones de gases de efecto invernadero que las medidas que están tomando para cumplir con el pacto de Naciones Unidas para combatir el cambio climático, mostró un estudio.

Las naciones ricas se benefician de reglas de la ONU que registran los gases efecto invernadero -producto principalmente de la quema de combustibles fósiles- como aquellos que vienen del territorio de cada país.

Por ejemplo, las emisiones para fabricar un auto en Corea del Sur siguen siendo surcoreanas aún si el auto es exportado a Estados Unidos.

Así que la transferencia de la manufactura de bienes como televisores, refrigeradores, acero o ropa a naciones como China o India ha ocultado el ascenso de emisiones desde 1990, en naciones desarrolladas donde muchos de los productos son consumidos, indicó el estudio.

"Si ves las emisiones territoriales, sólo estás viendo la mitad de la imagen", dijo a Reuters Glen Peters, autor principal en el Centro de Investigaciones Internacionales del Clima y del Medio Ambiente, en Oslo, sobre el estudio publicado este lunes.

El reporte, hecho por expertos de Estados Unidos, Alemania y Noruega, dijo que la red oculta de transferencias de emisiones, mediante el comercio de naciones emergentes a países ricos, aumentó a 1.600 millones de toneladas de dióxido de carbono en 2008 de 400 millones en 1990.

Los niveles recientes excedían por mucho las reducciones de países desarrollados de alrededor de 700 millones de toneladas al año bajo el Protocolo de Kioto, el principal pacto para recortar las emisiones que causan calentamiento global hasta el 2012.

Kioto obliga a casi 40 naciones industrializadas a recortar sus emisiones territoriales en al menos un 5,2% por debajo de los niveles de 1990 del 2008 al 2012 como un pequeño paso para evitar más sequías, inundaciones y el aumento de niveles del mar.