La Paz- El 2017 fue un año complejo para la economía de Bolivia, coincidieron, por separado, el viceministro de Pensiones y Servicios Financieros, Oscar Ferrufino; el presidente del Banco Central de Bolivia (BCB), Pablo Ramos, y el economista y docente de las estatal Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), Abraham Pérez.

Entre las razones que argumentaron los expertos, están la sostenida caída en precios internacionales de materias primas, lo que provocó un déficit comercial, merma en el ritmo de crecimiento y bajas en reservas, aunque destacaron la estabilidad económica y financiera y que el país se mantiene entre los mejores en crecimiento del PIB de la región.

"La economía boliviana está estable y está lejos de pasar por una etapa de recesión pese a la leve desaceleración que presentó en el último año. Sus indicadores macroeconómicos están sólidos", dijo a Xinhua, Abraham Pérez, analista económico, ex viceministro y docente del Instituto de Investigaciones Económicas de la UMSA.

El presidente del BCB, Pablo Ramos, aseguró, en conferencia de prensa realizada la semana pasada, que Bolivia consolidó su economía como muestran sus indicadores respecto a otros países de la región, producto de su estabilidad, inversión y condiciones que genera el gobierno.

En tanto, el viceministro de Pensiones y Servicios Financieros, Oscar Ferrufino, dijo en entrevista con Xinhua el pasado jueves, que el gobierno boliviano enfrentó acertadamente este panorama adverso internacional.

"Una vez más hemos demostrado ser una economía fuerte sin dependencia internacional; nuestro crecimiento es reconocido por los organismos internacionales y estamos entre los mejores de la región", sostuvo Ferrufino.

La desaceleración económica en Bolivia inició en 2015 como consecuencia de la baja del precio del crudo y se mantuvo hasta la presente gestión con una tendencia a la baja de los principales indicadores económicos.

Asimismo, Pérez precisó que la desaceleración se entiende como un proceso de disminución transitorio del ritmo de crecimiento económico, y se manifiesta porque en un periodo dado la tasa de crecimiento es menor que en similar periodo inmediatamente anterior.

De acuerdo con datos del Ministerio de Economía, la balanza comercial negativa de Bolivia entre enero y octubre de este año fue de US$971 millones, el más elevado su historial, respecto a similar periodo, y este año se perfila un cierre con un saldo por encima de los US$1.100 millones.

El valor de las exportaciones de Bolivia en los primeros 10 meses de 2017 se situó en US$6.604 millones, 8% más que lo logrado en el mismo período de 2016.

En tanto que las importaciones se ubicaron en US$7.574 millones.

Asimismo, el presidente del Banco Central, Pablo Ramos, dijo que las Reservas Internacionales Netas (RIN) cerrarán este año en US$10.400 millones, por encima del nivel en el que se encontraba a principios de gestión.

Además, Ramos aseguró que para el 2018 no habrá elementos que lleven a suponer que la estabilidad del sistema financiero de Bolivia se modifique.

Las RIN marcaron su máximo nivel el 2014 con US$15.125 millone y cayeron a diciembre de 2016 a US$10.066 millones.

 Al respecto, Abraham Pérez, dijo que el sector externo no está generando los excedentes que alimentaron a las reservas internacionales netas (RIN) en los años previos.

 "La caída de la venta de gas por su bajo precio y la baja demanda de Brasil afecta a las exportaciones, que también se traducen en las reservas", sostuvo.

Sobre el crecimiento, Ferrufino manifestó que Bolivia está ente los mejores de la región con la perspectiva de cerrar el 2017 con un PIB de 4,2%.

Bolivia registró en los últimos 12 meses, hasta el primer semestre de este año, un crecimiento del PIB de 3,94%, por lo que se descartó el pago del segundo aguinaldo a los trabajadores en la gestión 2017, ya que no alcanzó 4,5% ese indicador macroeconómico.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) ubicaron a Bolivia en sus registros de este año en el primer lugar de crecimiento económico en la región.

Ferrufino destacó la estabilidad y el crecimiento económico del país, logrados en el marco de las políticas económicas de su gobierno, con la implementación del Modelo Económico Social Comunitario Productivo.

Bolivia tuvo desde el 2014, los mejores crecimientos de la última década en el país y la región.

En 2014 Bolivia registró 5,5%, en 2015 bajó a 4,9% y en 2016 se ubicó en 4,3% y para este año se prevé entre 4,2 y 4,4%.

Por su parte, Abraham Pérez, al igual que Oscar Ferufino, coincidieron en manifestar que la eventual estabilización en los precios del petróleo y otras materias primas en el mercado internacional, advierten que el 2018 será mejor que el anterior para la economía boliviana.