Montevideo. Las relaciones laborales, las restricciones en la demanda doméstica y la incertidumbre política crecen como obstáculos a la hora de adoptar decisiones de inversión por parte de los empresarios manufactureros. Los factores internos ganan peso frente a aquellos vinculados con el mercado internacional, como freno a la expansión del negocio industrial.

Según la encuesta anual industrial 2011 elaborada por el departamento de estudios económicos de la Cámara de Industrias (CIU), la incertidumbre respecto a la evolución de las relaciones laborales representa la principal traba para que los industriales realicen nuevos proyectos. Durante el último año pasó de ser un obstáculo para 57% de los empresarios del sector, a 64%, el mayor porcentaje en al menos cinco años.

“Existe gran preocupación del sector empresarial en lo que refiere a las relaciones laborales en Uruguay, ya que en los últimos años se han registrado importantes modificaciones de la normativa laboral, como es el caso de la nueva Ley de Negociación Colectiva aprobada en 2009”, explica la gremial.

Destacan además la “creciente conflictividad” y “violencia” a nivel del sector.

A diferencia del año pasado, donde el sector externo era el principal limitante para la inversión industrial, los empresarios ubican a la demanda interna como segundo factor de obstáculos.

El porcentaje de encuestados que se manifestaron en ese sentido subió de 53% a 59%. Las restricciones de la demanda externa pasaron de ser un obstáculo para 60% de los industriales en 2010, a 49% en el último relevamiento de la gremial del sector.

En tanto, la incertidumbre política se muestra como un factor de creciente preocupación para los empresarios, que en el último año representa una limitación para 41% de los industriales, muy por encima del 33% de 2010 pero por debajo del 62% de 2009, cuando se celebraron las últimas elecciones.

Más inversión. A pesar de los obstáculos que ven los empresarios para invertir en Uruguay, 45% de los encuestados por la CIU manifestó sus planes de invertir en el próximo año un monto superior al de 2011.

Esa cifra es mayor a la de los últimos dos años, cuando el porcentaje de encuestados que esperaban incrementar su inversión rondaba 38%.

Del total de los empresarios industriales, 33% espera invertir menos que en 2011, mientras que el restante 22% expandirá su negocio a un ritmo similar al de este año.

Como saldo, las empresas industriales uruguayas proyectan aumentar 20% el monto invertido durante el último año.

Sin embargo, esa cifra se ve distorsionada por la instalación de una planta de producción de cemento que busca proveer al mercado de Brasil.

La construcción de grandes proyectos de infraestructura en ese país de cara al Mundial 2014 y los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, abren una oportunidad para los empresarios locales.

Según la gremial industrial, “de excluir ese proyecto, la inversión planificada en dólares se mntendría en niveles similares a los planificados para 2011”.

Las compras de maquinaria y equipos previstas para el próximo año crecerán 38%, mientras que una vez descontada la cementera, el crecimineto será de 3%.

Pero en el caso de las reformas edilicias, el crecimiento de 3% del sector en su conjunto se reduce a una caída de 18% al excluir la megainversión.