Buenos Aires. Las acciones de los principales bancos en Argentina se derrumbaron este jueves, porque los inversores temen que la decisión del gobierno de obligarlos a otorgar créditos baratos a empresas sea un primer paso hacia una intervención mayor del sistema financiero.

La medida busca forzar a los bancos a que presten unos 15.000 millones de pesos (US$3.318 millones) para financiar la compra de bienes de capital y la construcción de instalaciones, en un intento por revivir a una economía en desaceleración.

Analistas advirtieron que la medida enrarece aún más el clima de negocios en el país, donde el gobierno de la presidenta Cristina Fernández lleva adelante desde hace años políticas intervencionistas que son criticadas por inversores.

Las acciones del Banco Macro cerraron con una caída del 7,31%, mientras que las del BBVA Francés perdieron un 5,4% y las del Grupo Financiero Galicia retrocedieron un 5,5%. El índice líder Merval cayó un 1,87%.

"Esto es el comienzo, la primera intervención para la orientación del crédito. El modelo es llegar al 70% de crédito orientado", afirmó un banquero de una entidad privada bajo condición de anonimato.

La medida obligará a los 20 mayores bancos de Argentina a prestar el equivalente del 5% de sus depósitos bancarios a una tasa de interés por debajo de la inflación.

La línea de créditos a un plazo mínimo de tres años estará vigente hasta el 31 de diciembre y tendrá una tasa del 13,9% para las entidades públicas y del 15,9% para las privadas, dijo el Banco Central en un comunicado.

La mitad de los montos prestados deberán dirigirse hacia pequeñas y medianas empresas.

Argentina tiene una tasa de inflación anual estimada por analistas privados en alrededor del 25% desde hace dos años, pero ese nivel no es reconocido por las estadísticas públicas, que están bajo sospecha de manipulación.

"Esta es una medida negativa debido a que la obligación de los bancos a prestar a tasas reales negativas erosiona la base de capital de los bancos", dijo en una nota el analista de Goldman Sachs, Alberto Ramos.

"La naturaleza forzosa de la medida contribuirá a erosionar aún más la confianza de los inversores y de los empresarios", agregó.

La medida apunta en el mismo sentido que las aplicadas por el gobierno de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, que también enfrenta una desaceleración económica en su país.

Estado del sector. Los bancos privados argentinos tienen depósitos por unos 306.000 millones de pesos (US$67.625 millones), mientras que los niveles de crédito se ubican entre los más bajos de América Latina.

Muchas pequeñas y medianas empresas no califican para la obtención de préstamos ya que muchas trabajan en condiciones de informalidad.

Los depósitos y los préstamos suelen ser de corto plazo en el país debido a la inflación y la volatilidad de la economía local.

La inversión bruta fija en Argentina cayó un 12,8% interanual en mayo por una menor demanda de bienes y servicios, en tanto el índice que anticipa el comportamiento trimestral del Producto Interno Bruto nacional cayó un 1,3% en abril contra marzo.

En una reciente y polémica reforma de la carta orgánica del Banco Central, el gobierno facultó a la autoridad monetaria a regular y a orientar el crédito para promover la inversión productiva de largo plazo.

Según las nuevas normas, el banco puede regular condiciones de crédito, en términos de plazos, tasas de interés, comisiones y cargos, y orientar su destino.