Hong Kong. Las bolsas globales estaban camino este viernes a su tercera semana de ganancias y las monedas con alto rendimiento se fortalecían, mientras la amenaza de la intervención japonesa mantenía al yen cerca de su mínimo en el mes contra el dólar.

Las acciones japonesas registraron su mayor ganancia semanal en el año tras la agresiva venta de yenes este miércoles por parte del gobierno, que podría haber totalizado 1,9 billones de yenes.

El índice Nikkei lideró a los mercados asiáticos, terminando el día con una ganancia de 1,2% y cerrando la semana con un alza de 4,2%, su mayor ganancia semanal desde diciembre de 2009 luego de que la venta de yenes mejoró las perspectivas de los exportadores.

El índice MSCI de acciones asiáticas no japonesas subía 1,28%, con compras generalizadas en los sectores de energía, materas primas y tecnología.

El índice bursátil MSCI mundial acumula una subida de 1,9% en lo que va de la semana, camino a su tercera semana de ganancias. Las acciones de mercados emergentes, arriba 2,6% en la semana, ha sido un gran contribuyente.

China también ha establecido el punto medio del rango diario de operaciones del yuan en un nuevo máximo por sexto día consecutivo. Esto ocurre luego de que el secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, prometió ante el Congreso unir a otras potencias mundiales para empujar a Pekín a actuar más de prisa sobre el yuan.

En los mercados cambiarios, el dólar mostraba pocos cambios ante el yen y se negociaba a 85,70 yenes, cerca del máximo tocado en la víspera a 85,93 yenes. Los exportadores japoneses podrían vender dólares a cerca de 86 yenes, poniendo un tope a la apreciación del dólar.

El dólar subió 0,4%, a US$1,3132, tocando su máximo en un mes impulsado por inversores de largo plazo envalentonados por las subastas este jueves de bonos españoles a 10 y 30 años, que alcanzaron rendimientos más bajos que una venta similar en junio.

El oro al contado alcanzó otro récord por encima de US$1.280 la onza.

El metal precioso usualmente asociado con la seguridad había avanzado al comienzo de la semana por especulaciones de que la Reserva Federal tendría que relajar más su política, pero la persistencia del repunte sugiere que la subida ha cobrado vida propia.