La actividad del sector fabril chino se contrajo más que lo estimado inicialmente en julio, a su ritmo más acelerado en dos años, luego de que los nuevos pedidos cayeron, lo que echa por tierra las esperanzas de que la segunda mayor economía del mundo podría estar estabilizándose, mostró este lunes una encuesta privada.

El reporte viene luego de que una encuesta oficial mostró el sábado que la expansión del sector manufacturero se estancó, reforzando la opinión de que el enfriamiento de la economía necesita más estímulos en momentos en que enfrenta nuevos riesgos por una caída del mercado de valores.

El temor a un desplome en toda regla de mercado ha añadido un sentido de urgencia para las autoridades en Pekín, y muchos analistas esperan medidas adicionales de apoyo en cuestión de semanas.

La lectura final del índice de gerentes de compras (PMI, por su sigla en inglés) del sector manufacturero elaborado por Caixin/Markit cayó a 47,8 en julio, su nivel más bajo desde julio del 2013, desde 49,4 en junio.

Eso fue peor que una lectura preliminar de 48,2 y marcó el quinto mes consecutivo por debajo de 50.

Los nuevos pedidos anotaron una contracción el mes pasado después de crecer en junio, mientras que la producción fabril se contrajo por tercer mes consecutivo para tocar un mínimo de 47,1, un nivel no visto en más de tres años y medio.

La encuesta reveló que el deterioro en las condiciones de negocio obligó a las empresas a reducir los niveles de dotación de personal por vigésimo primer mes consecutivo. Las fábricas también debieron bajar los precios de venta a mínimos en seis meses debido a la creciente competencia, recortando los márgenes de ganancias.

"Creemos que el pánico del mercado bursátil enfrió la actividad económica a principios de julio, que es el momento cuando se elaboran los PMI de manufactura", dijo el economista de ING Tim Condon en una nota de investigación antes de la publicación del PMI de Caixin.

Pero Condon dijo que la debilidad de la manufactura puede ser transitoria si las medidas de apoyo para el mercado de valores que Pekín reveló en las últimas semanas logran detener las ventas de pánico.