Río de Janeiro. La actividad industrial brasileña volvió a contraerse en mayo y se situó en su peor nivel en los últimos diez meses, debido a la caída en el volumen de nuevos pedidos y de producción.

Los datos, que corresponden al Indice de Gerentes de Compras (PMI, por sus siglas en inglés), dado a conocer este martes, indicaron que la industria brasileña retrocedió en mayo por segundo mes seguido y se situó en los 48,8 puntos, ante los 49,3% de abril y por debajo de los 50, que separa el crecimiento de la contracción industrial.

Se trata del menor nivel desde julio de 2013, cuando llegó a los 48,5 puntos. La categoría de bienes de inversión fue la que tuvo un peor desempeño en el mes pasado, con un deterioro en las condiciones de las empresas de productos semiacabados, y apenas los fabricantes de bienes de consumo tuvieron una mejoría.

El volumen de los pedidos recibidos por las industrias brasileñas disminuyeron por segundo mes seguido, llegando al mínimo en los últimos diez meses, debido a demanda interna contraída. Los productores de bienes de capital fueron los que tuvieron la contracción más fuerte.

Al mismo tiempo, la caída de la producción el mes pasado fue la más fuerte en más de dos años y medio, atribuidas a un entorno económico cada vez más difícil y un debilitamiento de la demanda doméstica.

Ante este escenario de debilidad, el número de empleados en el sector industrial brasileño sufrió una caída adicional en mayo debido a la debilidad de la demanda y los intentos de reducir los costos. Solamente la categoría de bienes de consumo no tuvo un descenso en el número de trabajadores.

La industria brasileña es uno de los sectores del país más afectados por la crisis económica mundial. En el primer trimestre, aumentó un 0,4%, aunque en el mes de marzo bajó un 0,5% ante abril, según los datos del gobierno.