Montevideo. La actividad industrial de Uruguay cayó un 3% en el primer trimestre de 2014, con respecto a los datos del año anterior cerrados en marzo, según cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Se trata de la primera caída en el primer trimestre del año en la actividad industrial uruguaya desde 2009.

La cifra se calcula a partir de los datos de la industria manufacturera de Uruguay, sin contar a la producción de las refinerías, debido a que el mercado del petróleo es altamente inestable.

Si se incluyen los datos de las petroleras, la producción se contrajo un 6,8% con respecto a marzo del año anterior.

Las actividades que más incidieron en esta caída fueron la fabricación de alimentos y bebidas, así como la del papel y sus derivados.

De hecho, un informe del Centro de Investigaciones Económicas (Cinve) indica que, si se excluyen del cálculo del índice de producción industrial la actividad de la empresa de bebidas Pepsi y la papelera finlandesa UPM, la caída en el primer trimestre sería de un 1,1% con respecto al mismo período de 2013.

El informe revela además que la elaboración de productos alimenticios cayó un 7,6% en este período, mientras que la fabricación de madera, pulpa de papel y cartón descendió un 12,1%.

Uruguay posee dos grandes plantas de producción de celulosa: la finlandesa UPM, situada en las inmediaciones del río Uruguay, fronterizo con Argentina, y la empresa Montes del Plata, con capital chileno, sueco y finlandés, que supuso la mayor inversión individual en la historia del país, con US$2.000 millones.

Montes del Plata sufrió sucesivos retrasos en su construcción y aún no se encuentra operativa.

Por el contrario, UPM tiene un importante peso en la producción industrial total del país.

La instalación de UPM fue muy criticada por organizaciones ambientalistas argentinas y la polémica se reabrió cuando a finales de 2013 el presidente uruguayo, José Mujica, autorizó a la empresa un aumento de su producción, equivalente a 100.000 toneladas anuales.

Mujica se refirió el lunes, durante su visita oficial a Estados Unidos, a la posibilidad de que Uruguay posea en un futuro cercano la planta de celulosa más grande del mundo, que estaría ubicada en el norte del país, según recogen hoy medios locales.