La actividad industrial en noviembre presentó caídas tanto de manera anual, como mensual y trimestral, sin dar indicios de que su tendencia negativa esté cerca de cambiar. Un elemento importante en la evolución del sector secundario de la economía es la falta de crecimiento sostenido de la manufactura, siendo esta el componente más importante. Por su parte, los sectores de la construcción y minería siguen presentando tasas de crecimiento negativas.

La debilidad de la manufactura en México contrasta con la fuerza que se está presentado de esta misma industria en los Estados Unidos. Por otro lado, un elemento de posible optimismo es el incremento en la producción manufacturera en noviembre frente a octubre, esto después de dos meses consecutivos de caídas. Sin embargo, los datos trimestrales siguen mostrando desaceleración.

Es relevante mencionar que los datos de noviembre nos dan una idea del comportamiento para el cuarto trimestre del sector industrial y ayudan afinar la estimación de HR Ratings para el PIB al cierre del año. Con base en esto, HR Ratings estima que el PIB para todo 2017 podría cerrar con un crecimiento (en base de los datos originales) por debajo del 2.0%, esto suponiendo un importante repunte en el 4T17 por parte del sector servicios (terciario) después del crecimiento negativo sufrido en el 3T17.

Análisis de tasas de crecimiento. De manera general y con datos ajustados por estacionalidad, la actividad industrial en el mes de noviembre cayó 1.63% frente a noviembre de 2016 y 0.13% con respecto a octubre. De manera trimestral anualizada se presenta una caída aún mayor, disminuyendo la actividad industrial 2.45% en el trimestre terminado en noviembre frente a una reducción anualizada de 1.88% en el trimestre de agosto (con respecto a mayo).

En términos anuales la producción industrial no presenta un panorama diferente como puede observarse en la Gráfica 1. En el trimestre a noviembre, la actividad industrial decreció 1.22% con respecto al mismo periodo del año anterior (noviembre 2016). Este comportamiento es producto de las reducciones de crecimiento de los componentes de este indicador, incluyendo al sector manufacturero que, aunque mantiene tasas de crecimiento positivas, muestra una desaceleración a partir de junio de 2017. Una excepción es el sector eléctrico, el cual presentó mejoras tanto anualizadas como anuales. Sin embargo, esta actividad representa únicamente el 5% de la actividad industrial.                                                                                                                                                                           

Por su parte y en términos anualizados frente al periodo inmediato anterior, la producción manufacturera se desaceleró alcanzando únicamente un crecimiento del 0.11% durante el trimestre que terminó en noviembre después de haber crecido 1.82% en agosto. De manera anual, la manufactura creció 2.67% en el trimestre, porcentaje mayor al 1.26% reportado para el mismo periodo en 2016; sin embargo, este dato es el crecimiento más bajo registrado en todo el año, como se puede ver claramente en la gráfica anterior.

No obstante, el sector manufacturero mostró un repunte de 0.61% en el mes de noviembre con respecto a octubre. Este rebote viene después de haberse presentado caídas de 0.59% y de 0.21% en octubre con respecto a septiembre y de septiembre relativo a agosto. Está por verse si este repunte representa un cambio de tendencia o únicamente una pausa en una tendencia de desaceleración.

Es relevante mencionar que este sector es el que más impulsa a la producción industrial y, por lo tanto, su débil dinamismo impacta negativamente tanto en el sector secundario de la economía como en el PIB.

El desempeño del sector manufacturero está relacionado con la actividad de las exportaciones manufactureras, las cuales también están mostrando cierto deterioro en su crecimiento anual trimestral. La evolución de las exportaciones manufactureras se presenta en la Gráfica 5 del Anexo. En esta gráfica se puede notar la desaceleración en las tasas de crecimiento anuales, aunque en términos absolutos las exportaciones siguen creciendo, pero a tasas menores. También, se puede apreciar el repunte con el reporte de noviembre consistente con el rebote mencionado en el párrafo anterior con respecto a la producción manufacturera en su conjunto.

Es relevante mencionar que este sector es el que más impulsa a la producción industrial y, por lo tanto, su débil dinamismo impacta negativamente tanto en el sector secundario de la economía como en el PIB. Cabe destacar que, a pesar de que el desempeño de la producción industrial y especialmente del sector manufacturero en México se esté debilitando, la actividad tanto manufacturera como industrial en Estados Unidos continúan presentando una tendencia creciente y al alza (ver Anexo Gráfica 4), lo que podría significar que posiblemente la desaceleración en México se relaciona con una debilidad en el consumo nacional. También existe la posibilidad de que la aceleración en los Estados Unidos pueda producir un cambio de tendencia en el sector en México, como se puede observar en el repunte de las exportaciones en el trimestre terminado en noviembre.

De igual forma, la construcción continúa presentando caídas, siendo la del trimestre de noviembre la novena desaceleración anual de este sector en el 2017, decreciendo 2.44% frente al crecimiento de 1.71% en noviembre de 2016. Frente al trimestre inmediato anterior, la construcción cayó 3.64% a una tasa anualizada, y es en gran parte resultado del mal desempeño de su componente de ingeniería civil (el cual cayó 16.28% anualizado en el trimestre terminado en noviembre) y en menor medida a la pérdida de dinamismo de la división de las edificaciones, las cuales disminuyeron 114pb de un trimestre a otro (ver Anexo Gráfica 3).

Como ya se ha visto anteriormente en otros reportes (y puede corroborarse observando la Gráfica 1) el sector minero continúa teniendo porcentajes negativos de crecimiento, en parte como consecuencia de las caídas de la producción de productos petrolíferos. En el trimestre de noviembre y con respecto al trimestre de agosto, la minería cayó 19.41% anualizado y en términos anuales 11.32% frente al trimestre de noviembre de 2016. No obstante, en la Gráfica 1 puede verse una muy pequeña mejora de octubre a noviembre en términos de crecimiento, pero no en términos de la actividad misma (ver Gráfica 2).

Por su parte, el sector eléctrico sigue creciendo tanto de manera trimestral anualizada como trimestral anual. Durante noviembre, este sector creció 2.78% frente agosto y 0.38% frente a noviembre de 2016.