Pekín. La actividad del sector manufacturero de China continuó en noviembre, por cuarto mes consecutivo, su tendencia a la desaceleración y logró el crecimiento más lento de los últimos ocho meses, al situarse en el nivel de marzo.

Según los datos publicados este lunes por la Oficina Nacional de Estadísticas china, el Índice Gerente de Compras (también conocido por sus siglas en inglés, PMI), indicador de la actividad manufacturera, se situó en un 50,3% en noviembre, cinco décimas menos que en octubre.

Si el PMI se mantiene por encima de la barrera de los 50 puntos significa que la industria está en fase de expansión, mientras que si se sitúa por debajo pone de manifiesto una contracción de la actividad de este sector.

Así, aunque el indicador muestra que la industria manufacturera china siguió creciendo, el ritmo de expansión se redujo y, tras cuatro meses de ralentización, está retrocediendo a los niveles de principios de año.

El Índice Gerente de Compras registró en julio su máximo en más de dos años, el 51,7%, pero desde entonces descendió al 51,1% en agosto, se mantuvo en ese nivel en septiembre, volvió a descender al 50,8% en octubre y en noviembre cayó al 50,3%.

Entre los subíndices del PMI, el de producción bajó en noviembre 0,6 puntos respecto a octubre y se quedó en 52,5%, el de nuevos pedidos disminuyó 0,7 puntos y alcanzó el 50,9% y el índice de empleo se situó en el 48,2% tras descender 0,2 puntos.

El indicador de la actividad manufacturera es el enésimo dato que apunta a un enfriamiento de la economía de China, segunda potencia mundial, que se espera que en 2014 registre su crecimiento más débil en la última década.

La tasa de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) fue del 7,3% interanual en el tercer trimestre del año, el menor dato trimestral desde 2009, en contraste con la del 7,5% registrado en el segundo y del 7,4% en el primero.

El crecimiento registrado en el tercer trimestre 2014 es también inferior al objetivo de crecimiento anual del gobierno chino, fijado en el 7,5%.