Reuters.- El acuerdo que alcanzó Argentina con el Fondo Monetario Internacional (FMI) mitiga los riesgos que afronta el país sudamericano tras un deterioro de la confianza de los mercados, pero necesita tomar más medidas para restaurar la credibilidad en su política económica, dijo el lunes la agencia Fitch.

Argentina logró la semana pasada un acuerdo preliminar con el FMI para obtener una línea de crédito "stand by" por US$50.000 millones, con la que el Gobierno del presidente Mauricio Macri busca calmar a los inversores tras recientes turbulencias financieras.

En un reporte divulgado este lunes, Fitch dijo que el programa del FMI ayudaría a mantener el panorama estable y la calificación "B" de Argentina, pero que el futuro de esta perspectiva depende de que el Gobierno aplique medidas para reducir los riesgos macroeconómicos y restaurar la credibilidad de los inversores.

Argentina prometió al FMI buscar una mayor consolidación fiscal para garantizar el acuerdo, pero Fitch apuntó a que ésta y otras medidas de austeridad aplicadas por el Gobierno podrían enfrentar considerables riesgos políticos.

"Recortamos nuestro pronóstico de expansión real del PIB al 1,3% desde el 2,6%, siguiendo un patrón de crecimiento débil y volátil", dijo Fitch. Además, destacó que acelerar la consolidación fiscal probablemente representará uno de los mayores desafíos para Argentina.

"La popularidad del presidente Macri ha caído marcadamente y las protestas sociales se han intensificado. Aún no está claro si la oposición respaldará o si se resistirá a los ajustes en el año previo a las elecciones del 2019", dijo Fitch en su comunicado.

La firma crediticia proyecta ahora que la inflación de Argentina avanzará al 27,5% hacia fines del año para reflejar la reciente depreciación del peso, en momentos en que los ajustes de la política monetaria y fiscal presionan el consumo y la inversión.

"Recortamos nuestro pronóstico de expansión real del PIB al 1,3% desde el 2,6%, siguiendo un patrón de crecimiento débil y volátil", dijo Fitch. Además, destacó que acelerar la consolidación fiscal probablemente representará uno de los mayores desafíos para Argentina.

Fitch prevé que el Gobierno alcanzará su meta de déficit primario de 2,7% del PIB debido al recorte de gastos, a su enorme recaudación tributaria de inicios de este año y a una inflación mayor a la prevista, que elevaría los ingresos más rápidamente que los gastos. Pero señaló que lograr las metas del 2019, 2020 y 2021 será mucho más difícil.