La tormenta perfecta para México se aproxima. El cielo se ha nublado ante la incertidumbre que ya genera en los inversionistas, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), las elecciones presidenciales más polarizadas de los últimos 12 años y “la bomba no resuelta del caso Odebrecht”, asegura el CEO para América Latina de la aseguradora de riesgo Coface, Bart Pattyn.

“Es parte de nuestro negocio hacer arbitraje de riesgos y nuestros clientes nos pagan para protegerlos de los temporales. En nuestra opinión estamos en la pretormenta; en nuestro caso, hay una gran oportunidad para vender ‘paraguas’; es decir, los seguros contra riesgo de impago”, comentó.

Entrevistado por El Economista,  anticipa este 2018 como “transitorio y difícil para las empresas”, que tomarán decisiones con cautela. Muchas más de la que vimos el año pasado, reconoció.

Desde su perspectiva, la economía seguirá desacelerando impactada por la cautela de inversionistas privados que se ven desalentados también por un menor flujo productivo por parte del gobierno.

El directivo considera que el impacto de la constructora brasileña Odebrecht y sus prácticas para conseguir contratos de obras públicas en la mayoría de los países latinoamericanos “son una bomba que también genera incertidumbre para México entre los inversionistas”.

El Banco de México documentó en el más reciente informe trimestral que la inversión pública ha caído 45% desde su pico en el primer trimestre del año 2009 y el segundo trimestre del año pasado. Ahí, la Junta de Gobierno consignó que “los efectos de esta caída sobre el potencial de crecimiento de la economía podrían ser muy graves”.

“Entramos en un tiempo de incertidumbre, no es la primera vez que sucede al entrar en un año electoral. Pero éste será particularmente complicado porque es el más polarizado de las dos elecciones presidenciales (anteriores)y las empresas también lo perciben”, considera el CEO de Coface.

TLCAN y su impacto. A una semana de que inicie la sexta ronda de negociación del TLCAN, el directivo descarta que este mismo año se resuelva el peor de los escenarios.

“Como aseguradora no tenemos aún un escenario que otorgar. Pero personalmente me parece que es poco probable que si se presenta un desenlace negativo, en algún punto de la negociación, los flujos de México y Estados Unidos continuarán fluyendo, pues son economías muy simbióticas”, dice.

Si se cancelara el TLCAN, responde ante la insistencia de El Economista, “subirá la inflación y se presentará una baja en el crecimiento. Seguramente la economía perderá 1 o 2 puntos del Producto Interno Bruto e incluso podría registrar un crecimiento negativo por la incertidumbre y falta de inversión, hacia el año próximo”.

Pero insistió en que la posición de la aseguradora hasta ahora, es de cautela por el TLCAN y ante la situación política interna.

Petrobras y el espejo en México. El directivo considera que el impacto de la constructora brasileña Odebrecht y sus prácticas para conseguir contratos de obras públicas en la mayoría de los países latinoamericanos “son una bomba que también genera incertidumbre para México entre los inversionistas”.

La incertidumbre es generada por el riesgo de que la bomba Odebrecht y Petrobras se compruebe en México con los mismos problemas, nuevamente en el contexto electoral, aseveró.

El CEO de Coface Latinoamérica admite que se trata de un tiempo de incertidumbre, pero acota que no es la primera vez que México enfrenta un periodo así. Reconoce que al estar en un año electoral se torna más complicado anticipar escenarios, que otros momentos, porque se tienden a polarizar más los eventos. Sin embargo, confía en que “a la salida de la tormenta, México saldrá tranquilo, los norteamericanos continuarán tomando tequila y comiendo guacamole, y el petróleo estará vendiéndose a un precio más alto”.

Coface es una compañía francesa que nació después de la Segunda Guerra Mundial cuyo origen fue determinante para reactivar el comercio, pues otorgaba seguros a las empresas exportadoras para garantizarles que si el cliente no les pagaba, ellos tendrían un respaldo. Ahora, sus pólizas también protegen contra el impago de empresas que comercian en el mercado interno de los 66 países donde están presentes.