Buenos Aires. El texto sostiene que la recuperación argentina es empujada "por una fuerte política de incentivos a la demanda y un Estado que garantiza una parte importante del nivel de actividad, determinando un cambio estructural en la lógica de funcionamiento de la economía argentina, que no es tenido en cuenta por la mayoría de los analistas ni por los organismos internacionales a la hora de realizar pronósticos, acentuando el fracaso de sus predicciones".

El repunte económico, según apunta la GranMaKro, se observa en "algunos indicadores, que observaron un cambio de expectativas sobre el futuro de la economía". Al respecto, tomaron el Indice de Confianza del Consumidor publicado por la Universidad Di Tella que registró subas significativas en sus indicadores en diciembre del año pasado y en enero (+1,3% y +13% respectivamente).

Este cambio de expectativas, sumado a que en el último trimestre del año el poder adquisitivo de los trabajadores comenzó a recomponerse, "mejoró la confianza del consumidor, que tuvo como aliado al exitoso programa de cuotas Ahora 12".

Así, el consumo privado empezó a reflejar, tibiamente, una recuperación. La venta minorista (CAME) revirtió once meses de menores ventas, y subió 2% en diciembre y 1,5% en enero. El informe señala que este comportamiento también es acompañado por un repunte en la venta en los grandes centros comerciales informadas por INDEC, que crecieron 36,7% y 31,2% en noviembre y diciembre, respectivamente, en su comparación interanual, mientras que las ventas en los supermercados registraron un incremento de 40,4% y 33,1% en los mismos meses, en comparación al año anterior.

Asimismo, destacaron "el dinamismo de la actividad turística en el país con un aumento de la llegada de turistas extranjeros" en los meses de noviembre y diciembre del 7,4% y 7,7% interanual según información provista por el INDEC, al tiempo que remarcaron los datos que aportó la Federación de Cámaras y Comercio de que el sector recaudó un 25% más durante enero comparado con el mismo mes del año anterior.

Desde la Gran Makro sostiene que "a pesar del amesetamiento en el crecimiento del 2014, este año se inició con señales de relativa mejora para la economía argentina: la estabilización lograda con éxito en el mercado cambiario logró quebrar las expectativas devaluacionistas generadas tras el supuesto 'Griesa-default' y la especulación por parte de exportadores remisos a la hora de liquidar la cosecha".

Según los economistas ligados al kirchnerismo, "la política monetaria y cambiaria implementada por el BCRA en el último trimestre del año a partir del manejo de las tasas de interés (que mejoraron los incentvos al ahorro en pesos), el mayor control en el mercado del dólar ilegal y el manejo de los futuros, determinó una fuerte reducción de la brecha con el dólar ilegal".

Esto, continuaron, sumado a la suba que experimentaron las reservas internacionales, gracias a la mayor liquidación de divisas de la última cosecha y la incorporación del swap con China e ingresos por inversiones del exterior, terminaron por consolidar la posición de reservas que terminaron por arriba de los US$31.400 millones.

En tanto, entre las políticas para "despertar la demanda", el trabajo enumera que, a fines de enero, el gobierno nacional anunció la suba de las jubilaciones prevista en la ley de movilidad previsional del 18,26%, lo que significa un impulso adicional al consumo privado de los hogares.

Asimismo, en estos días se ampliaron los aportes a infraestructura y a ayuda escolar. "Toda esta batería de políticas, incluidas la AUH y demás derechos sociales establecidos en los últimos años, se han convertido en pilares de la política económica actuando como sostén de la demanda agregada".

De esta forma,"el gobierno actúa así contraciclicamente para sostener la producción y el empleo nacional", lo que se vio reflejado en el comportamiento del gasto público en el último año.
Durante el 2014, el gasto primario -que excluye los interés de la deuda- se expandió al 43,4% anual acumulado, mientras que los Ingresos Totales lo hicieron al 41,7%,impulsando el mercado interno, ante la baja iniciativa privada.
Otro dato que subrayan es que "la desaceleración en el ritmo de inflación fue clave para recuperar el poder adquisitivo de los trabajadores. A contramano de lo que pregonaban los consultores y economistas, sobre una supuesta debacle económica –hiperinflación, recesión, despidos masivos, etc.- para el 2014, la inflación continúa su desaceleración, se tome el índice que se tome".
Esta reactivación de la demanda, no obstante, "todavía no se refleja en una mejora en la producción nacional", ya que "el sector industrial sigue mostrando dificultades para su recuperación".

La muy floja demanda de nuestro principal socio comercial, Brasil, afecta de manera sensible a nuestras exportaciones, en especial del sector automotriz que fue el rubro que sufrió la mayor caída dentro del sector industrial (-10,5%). Esta caída arrastró a la baja a la actividad industrial en su conjunto, retrayendo la producción industrial un 2,5% durante el año 2014".

El informe concluye que "la economía argentina encontró un nuevo modelo donde el Estado garantiza parte importante del nivel de actividad, modificar ese esquema sería volver al pasado y encontrarnos con volatilidades que impactarían fuertemente sobre los sectores más vulnerables".