Caracas. La apertura del nuevo sistema cambiario venezolano no satisfará la demanda de divisas, al menos así lo predicen en la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras). Jorge Botti, director de la comisión de asuntos económicos del gremio, calificó el naciente modelo como "un gran corral financiero" que se le impone al país.

Los empresarios calculan que la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi) liquidará este año alrededor de US$23.000 millones, lo que se sumaría a los US$6.000 millones que el gobierno estimó entregar en 2010 a través del Sistema de Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera (Sitme). "Las restricciones van a ser enormes, porque el mercado nacional necesita mucho más", critica Botti.

Aunque todavía no se han establecido oficialmente los topes para las liquidaciones del Sitme, Botti cree que serían insuficientes los US$300.000 mensuales que ha trascendido podrían entregar para las medianas y grandes empresas: "En muchos casos, no es ni la décima parte de lo que necesitan las empresas para su funcionamiento eficiente".

Estas "restricciones" podrían evidenciarse en los anaqueles, pues en Fedecámaras avizoran desabastecimiento ante la falta de divisas. Un efecto que podría ser "inmediato", dice Botti, porque el sector ya suma cerca de cuatro semanas de paralización en el mercado de dólares.

Sin reglas definidas. Los empresarios sienten que no existen normas claras sobre el nuevo sistema, contrario a la postura que mostró el sector financiero el miércoles. "Preocupa la indefinición que hay sobre los procesos para tener acceso a este goteo de divisas", dice Botti.

Ya existe un precedente del comportamiento del sector en un mercado restrictivo. Fedecámaras conoce que entre 30% y 40% de las importaciones que venían realizando las empresas inscritas en Cadivi -alrededor de 8.000- se ejecutaron a través del dólar permuta, esto por consecuencia de los retrasos del sistema.

El director de asuntos económicos del gremio critica entonces que, según las normas que han trascendido, no puedan acceder al Sitme quienes hayan recibido una autorización de Cadivi en los 90 días previos. La preocupación es que esta reglamentación limitaría a buena parte del sector, que está inscrita en el viejo modelo.

En medio de este escenario, los empresarios calculan que el PIB nacional podría descender entre 5% y 7% al cierre de 2010. Una cifra que se motorizaría gracias a la dependencia en las importaciones, y pese a la eliminación del racionamiento eléctrico que anunció Hugo Chávez.


Botti dice que "ningún país serio funciona con cinco tipos de cambios". Además, considera que el establecimiento de un sistema de prioridades para la liquidación de divisas "suena mucho a una cartilla de racionamiento".