El Perú es la quinta economía con mayor nivel de emprendimiento a nivel mundial y el segundo en importancia en la región, según el reporte de Global Entrepreneurship Monitor (GEM) 2014.

El Perú presenta una Tasa de Actividad Emprendedora (TEA, por sus siglas en inglés) de 28,8%, superando a Bolivia (27,4%) y Chile (26,6%).

En tanto Ecuador (32,6%) es líder en la región y cuarto a nivel mundial.

La TEA mide las iniciativas empresariales que recién comienzan hasta un período de 3,5 años, que sean originadas por personas que se encuentran entre los 18 y 64 años.

El índice del GEM evalúa la actividad emprendedora de 73 países, que representan el 72,4% de la población y el 90% de la producción mundial.

A nivel mundial, África y América Latina y el Caribe (Latam) lideran el emprendimiento con una TEA promedio de 26% y 17,6%, respectivamente.

Entre los diez primeros países en el mundo con una mayor TEA están los países africanos de Camerún, Uganda, Bostwana, Burkina Faso y Angola.

Otros cuatro países están en Latinoamérica: Ecuador, Perú, Bolivia y Chile, y uno en Asia-Oceanía (Tailandia).

Combate a la pobreza. El director ejecutivo del Instituto de Economía y Desarrollo Empresarial de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), César Peñaranda, señaló que el emprendedurismo en el Perú refleja una alternativa para combatir la pobreza.

Afirmó que la actividad emprendedora de Ecuador y el Perú ha tenido un importante repunte si se toma de referencia el 2009, año de la crisis financiera internacional.

Desde ese año ambos países avanzaron alrededor de 16 y ocho puntos porcentuales, respectivamente, en su tasa de actividad emprendedora.

Emprendedores por naturaleza. Peñaranda observa que, analizando los resultados para el Perú, por cada emprendimiento que se crea para cubrir una necesidad se encuentran cinco que se originan por una oportunidad.

“Es decir, la iniciativa emprendedora responde sobre todo a la identificación de una posibilidad de negocio, antes que a una falta de oportunidad de empleo”, explicó.

El GEM 2014 incluye un índice motivacional que compara los emprendimientos impulsados por una mejora, ya sea por mayores ingresos o por más independencia, con los emprendimientos que se originan por la necesidad de tener ingresos.

Dicho índice para el Perú es de 3,6 y es el más alto de América del Sur.