México. El jefe del banco central mexicano, Agustín Carstens, dijo este viernes que está satisfecho con el mecanismo de acumulación de reservas internacionales que México adoptó hace un año para protegerse de embates externos.

México reanudó a principios del año pasado un mecanismo de acumulación de reservas a través de la compra de divisas al mercado por medio de subastas de opciones "put" hasta por US$600 millones al mes.

"Por el momento nos encontramos satisfechos con la política que está en marcha", dijo Carstens en una entrevista con Reuters, en los márgenes de una convención bancaria que se realiza en el balneario mexicano de Acapulco.

"La decisión de acumular reservas es una decisión de la Comisión de Cambios", añadió. En la Comisión de Cambios participan el autónomo banco central y la Secretaría de Hacienda.

La postura de Carstens está en línea con la del secretario de Hacienda, Ernesto Cordero, quien dijo recientemente a Reuters que sólo algún cambio dramático en las condiciones del mercado podría derivar en alguna modificación.

El año pasado, las reservas del país crecieron en US$22,759 millones y en lo que va de este año acumulan un aumento de US$8.997 millones, a un total de US$122.593 millones.

Con ello, México tiene un blindaje financiero en reservas, que se suma a una línea de crédito flexible abierta con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por US$72.000 millones.

México más cerca de la Fed. Carstens también desestimó un impacto fuerte en México del alza de tasas de interés decretada este jueves por el Banco Central Europeo (BCE), la primera desde el 2008.

Un incremento de las tasas en los países desarrollados podría interrumpir el flujo de fondos hacia mercados emergentes -como México- que se han beneficiado en los últimos años a causa de los bajos rendimientos en economías más grandes.

Pero el gobernador del Banco de México dijo que el país -que envía 80% de sus exportaciones a su vecino y principal socio comercial Estados Unidos- "gravita más alrededor del mercado del dólar".

"Sobre nosotros las decisiones del banco de la Reserva Federal ejercen una mayor influencia", afirmó. "Cada país tiene sus relaciones comerciales y financieras más marcadas y creo que en el caso de México no va a ser un evento tan significativo".