Las reformas estructurales realizadas en el país detonarán el crecimiento en un entorno en el que la economía internacional crecerá por debajo de su potencial, aseguró Agustín Carstens, gobernador del Banco de México (Banxico).

Frente a más de un millar de empresarios nacionales, destacó que los cambios estructurales realizados durante los dos primeros años de la administración del presidente Enrique Peña Nieto harán posible que el desempeño económico de la nación ya no dependa del exterior.

Se ha puesto en marcha una estrategia que contempla fuentes de crecimiento independientes de la economía mundial que son las reformas estructurales… con ellas se detonará el crecimiento que se tiene previsto para los siguientes años.”
Previsiones

Durante su participación en XII edición de México Cumbre de Negocios destacó que el ascenso económico cíclico para 2015 se estima en 3,5% sin considerar el efecto de los cambios estructurales.

La implementación de las reformas estructurales detonará el crecimiento económico todavía más. Además lo hará sin presiones en los precios, desencadenará mayores niveles de inversión, elevará las tasas de empleo, permitirá que los trabajadores tengan ingresos sostenidos, además de que contribuirá a mejorar la distribución de los ingresos.”
Señaló que las condiciones en el país para superar los pronósticos son óptimas, debido a que el país tiene solidez macroeconómica.

En su opinión para que la implementación de los cambios estructurales supere las expectativas las regiones deben explotar sus ventajas comparativas. “Es momento de unir fuerzas para atraer inversiones que generen empleos y desarrollo”.

Apuntó que el sector energético es el que tiene mayor potencial de detonar la economía. “Se trata de una industria capaz de distinguir a toda la región de Norteamérica, pues al tener energético a precios bajos se puede construir un polo de inversiones manufactureras.”

Carstens aseguró que las reformas permitirán incrementar no sólo la tasa de ocupación en el país, sino también los ingresos de los trabajadores.

A pregunta expresa de uno de los asistentes sobre la conveniencia de incrementar el salario mínimo, respondió que podría detonarse el desempleo, la informalidad y la inflación.

Explicó que los empresarios al tener que pagar más a sus trabajadores podrán prescindir de algunos de ellos, o incluso optar por contratarlos en condiciones de informalidad. “Además al aumentar sus costos, tendrían que incrementar los precios de los bienes o servicios.”

Dijo que los cambios estructurales están diseñados para detonar oportunidades de trabajo que permitan sacar a más mexicanos de la pobreza.