Lima. El presidente peruano, Alan García, aseguró este lunes que dejará al próximo gobierno blindado frente a posibles turbulencias económicas, con un colchón financiero cercano al 3% del Producto Interno Bruto del país.

García garantizó también que en el tramo final de su gobierno "no se gastará el dinero" producto del boyante crecimiento de la economía local, que el año pasado se expandió casi 9%, una de las tasas más altas del mundo.

Con sus declaraciones, el mandatario buscaría aplacar los temores de los inversores ante la actual incertidumbre de cara a la elección del 10 de abril, así como calmar las críticas a que un gran gasto público ha estado alentado las presiones inflacionarias.

"El fondo de estabilización fiscal aumenta a US$5.700 millones, es decir hemos hecho ahorros y hemos concentrado eso en un fondo especial intocable", dijo García a periodistas.

Ese monto representa cerca del 3% del PIB peruano.

"Por si acaso hay una crisis externa muy grande en el próximo gobierno, si hay un sismo terrible o una catástrofe natural, el próximo gobierno está defendido por el fondo de estabilización fiscal", agregó el mandatario.

A una semana de los comicios, el líder nacionalista Ollanta Humala amplió su ventaja en los últimos sondeos, convirtiéndose en el único aspirante con el pase casi asegurado a una prevista segunda vuelta electoral.

Humala aún inquieta a los inversores pese a que ha moderado su discurso antimercado.

El segundo puesto lo disputan codo a codo la legisladora Keiko Fujimori -hija del apresado ex presidente Alberto Fujimori-, el ex mandatario Alejandro Toledo y el ex ministro de Economía Pedro Pablo Kuczynski. Estos tres candidatos han afirmado que respetarán el actual modelo económico.

"Queremos gobernar con responsabilidad, no queremos gastarnos todo el dinero final sino garantizar que el próximo gobierno tenga la seguridad de que no va a tener grandes problemas económicos", afirmó el presidente.

García busca despojarse del mal recuerdo de su primer mandato, que culminó con una profunda crisis económica y la guerrilla izquierdista en apogeo.

Durante su segundo gobierno, que termina el 28 de julio, Perú anotó tasas de crecimiento similares a la de China y obtuvo el codiciado grado de inversión.