Amazonas, Andina. El jefe de estado peruano, Alan García, garantizó este jueves un fondo de 17 mil millones de soles (US$5.700 millones) al próximo gobierno para efectuar obras desde el primer día, y saludó que la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) haya acelerado la entrega del resultado de votación.

Desde la región Amazonas, donde inauguró el tramo carretero Corral Quemado - Bagua Grande, sostuvo que su gobierno no desea gastar todo el presupuesto nacional para dejar dinero suficiente a su sucesor y asegurarle un fondo que le permita continuar con las obras.

Según explicó, con la mitad de lo que no se gastó el año pasado, más recursos que podrían gastarse ahora rápidamente, creó el Fondo de Estabilización Fiscal, que antes solo tenía US$2.000 millones y ahora tendrá US$5.700 millones.

“De manera que, entre el señor Humala o entre la señora Fujimori, si se produce una catástrofe mundial (…) hay US$5.700 millones que son como 17 mil millones de soles para soportar cualquier problema que pudiera ocurrir (…) y pueda tener recursos con los cuales comience muy bien”, aseveró.

Además, aseguró que su gobierno ya dejó un total de 142.000 obras, con una inversión de 80.000 millones de soles (US$28.200 millones), las cuales fueron ejecutadas tanto a nivel del gobierno nacional, de los gobiernos regionales y de las municipalidades.

Como parte de esa política de infraestructura, confirmó que deja en el Congreso una cartera de obras por ejecutar, para que el próximo gobierno, sea de Keiko Fujimori de Fuerza 2011 o de Ollanta Humala de Gana Perú, pueda trabajar desde el primer día.

“Dejamos al próximo gobierno una asignación de carreteras por continuar asfaltando por 10 mil kilómetros, podrían ser más, y también proyectos aprobados con el SNIP, de 10.000 pueblos a los que hay que hacer llegar la electricidad”, mencionó.

Resultados de la ONPE. Por otro lado, destacó que la ONPE haya entregado los resultados de la primera vuelta electoral en menos tiempo del esperado, para celebrar el balotaje del próximo 5 de junio.

“Me parece muy bien, la ONPE parece haber mejorado sustantivamente respecto de otros procesos. Pese a que en el comienzo había una cierta indecisión en el segundo puesto, rápidamente al cuarto día sabemos que está decidido ese lugar”, dijo.

Según el organismo electoral, al 96,841% de actas contabilizadas, Humala obtiene el 31,81% de votos válidos, seguido de Fujimori con 23,51%.

Con respecto a su voto en la segunda vuelta, el jefe del Estado optó por mantener en reserva su adhesión, pero reconoció que ambos aspirantes presidenciales “tienen virtudes y defectos”. “Pero creo que todo será para bien y no hay que inquietarse demasiado”, opinó.

Asimismo, el dignatario se refirió a la renuncia de legislador Mauricio Mulder a la dirección nacional del Partido Aprista, y catalogó la dimisión como un “alarde de una dignidad política importante” y que no le preocupa el hecho en su calidad de dirigente partidario.

Refirió que puede existir “un cierto descorazonamiento” por los resultados obtenidos por el Partido Apristas en las elecciones, que apenas le permitió pasar la valla electoral y colocar cuatro representantes en el Congreso de la República.

Sin embargó, argumentó que el presidente Fernando Belaunde obtuvo 5% en 1985 cuando dejó el gobierno, situación que ocurrió exactamente con el mandatario Alejandro Toledo en 2006, cuando también registró 5% en las elecciones de ese año.

“Es una tradición nacional casi que el partido que sale no sea votado. Así es. A nuestro pueblo le gusta la no continuidad, tal vez eso esté muy bien, y entonces dice que entre otro equipo, y no vota por los que han estado”, subrayó.

Finalmente, reflexionó sobre el segundo año de la muerte de policías en la localidad Bagua cuando trataron de abrir la carretera tomada por pobladores que manifestaban contra leyes referidas al sector amazónico del país.

Por ejemplo, indicó que los peruanos no deben “levantar armas” cuando se encuentran en desacuerdo con las autoridades elegidas por el voto popular.