Entregarle la supervisión de los bancos al Banco Central Europeo no es suficiente para permitir que el fondo de rescate de la zona euro asista directamente a los prestamistas, dijo el ministro de Finanzas de Alemania, al advertir que no espera un acuerdo sobre regulación bancaria en el 2012.

Wolfgang Schaeuble hizo los comentarios luego de que las conversaciones entre los ministros de Finanzas de la Unión Europea este sábado dejaran al descubierto profundas divisiones sobre una propuesta unión bancaria.

Ello podría decepcionar a los inversores que han centrado sus expectativas en la promesa de los líderes de la zona euro de acordar nuevos y amplios poderes para el BCE en 2012.

En cambio, se espera que esto abra la posibilidad de una ayuda directa a los bancos por parte del fondo de rescate de la zona euro, el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), para países como España o Irlanda.

"Tenemos la declaración de los jefes de Estado de la zona euro de que la supervisión bancaria europea es un prerrequisito necesario pero no suficiente", dijo Schaeuble a la prensa luego de que los ministros se reunieron en Chipre. "Las normas del MEDE se mantienen", agregó.

Schaeuble dijo, además, que cualquier país cuyos bancos están en problemas aún necesitaría aplicar a un programa de ajuste a través del MEDE.

Las declaraciones contrastaron con las del ministro de Finanzas francés, Pierre Moscovici, que llamó a una rápida acción y destacó el compromiso de los líderes de la zona euro para alcanzar un acuerdo este año.

"Hay muchas interrogantes sobre todos estos aspectos: el calendario para la implementación, el alcance de la supervisión, el rol del Banco Central Europeo, el mecanismo para la supervisión", dijo Moscovici a la prensa.

"Estas diferencias no parecen insuperables para mí. Estoy convencido de que llegaremos ahí antes de fines del 2012: porque es nuestro deber y tenemos la posibilidad de hacerlo", agregó.

El crecimiento económico de Francia se ha estancado desde fines del año pasado y sus bancos tienen inversiones en atribulados países como Grecia.

Las conversaciones entre los ministros de Finanzas de la zona euro mostraron profundas divisiones no sólo entre los países del bloque, sino también entre muchos Estados vecinos, que temen que el poder del BCE pueda tener un efecto en sus bancos.

Schaeuble reiteró sus críticas a los elementos de la propuesta, al advertir sobre las expectativas de que se logre un acuerdo para fines de año.

"No veo que pueda haber una recapitalizar directa a través del Mecanismo Europeo de Estabilidad para el 1 de enero", aseveró.

Alemania, que busca mantener la supervisión de sus cajas de ahorros y bancos públicos regionales, ha cuestionado si el BCE debería tener la autoridad de supervisar a los 6.000 bancos de la zona euro, al referir que ello extendería demasiado a la banca.