Berlín. Alemania y Francia han comenzado a trabajar en un plan conjunto para contener la crisis de deuda de la zona euro, pero este paquete no será una "cura milagrosa" para los problemas del bloque, dijo este lunes el portavoz de la canciller Angela Merkel.

Merkel recibió este domingo al presidente francés, Nicolas Sarkozy, para discutir soluciones a la crisis y ambos prometieron lanzar un nuevo plan integral para la zona euro hacia fines de este mes, aunque no dieron muchos detalles.

"Los gobiernos de Francia y Alemania están convencidos de que esta será una contribución para que la zona euro recupere la confianza y la capacidad para actuar, remarco, es una contribución, no la cura milagrosa que todos están pidiendo", sostuvo el portavoz de Merkel, Steffen Seibert.

Los líderes dijeron que el plan incluiría un acuerdo para recapitalizar a los bancos europeos, para lidiar con los problemas de deuda de Grecia y para avanzar hacia una mayor coordinación. Sarkozy prometió tenerlo listo para la cumbre del G-20 en Cannes el 3 y 4 de noviembre.

Las esperanzas por el plan daban un impulso al euro y a las acciones europeas este lunes.

Seibert explicó en una conferencia de prensa que la intención de ambos gobiernos era no revelar más detalles por ahora, ya que se había decidido trabajar los aspectos técnicos en un marco de confidencialidad.

Al consultársele si eso quería decir que solo Francia y Alemania estaban involucradas en la elaboración de las propuestas, Seibert dijo que creía que tanto Merkel como Sarkozy estaban en "contacto constante con otros socios europeos".

"Pero el trabajo será liderado por Alemania y Francia, por supuesto siempre en acuerdo con los socios europeos, pero manejado por estos dos países", señaló.

El plan incluirá "medidas para la zona euro en su conjunto y para la estabilidad de nuestra moneda, no medidas para un único país", respondió cuando se le preguntó si Grecia sería consultada de manera particular sobre los detalles del plan.