Nicaragua. La banca nicaragüense alertó de que "están proliferando" en Nicaragua las estafas bajo el esquema "Ponzi" y que en la actualidad se encuentran bajo investigación "varias empresas" por presuntos fraudes mediante esa modalidad, lo que no ha sido confirmado por las autoridades judiciales.

"Hemos sido alertados de que están proliferando en Nicaragua los fraudes bajo la modalidad Ponzi y que en la actualidad se encuentran bajo investigación varias empresas que están tratando de estafar a las personas utilizando estos esquemas", advirtió el Banco de la Producción (Banpro) en un comunicado.

Los esquemas "Ponzi" son operaciones fraudulentas de inversión que implican el pago a los inversores de su propio dinero invertido o del dinero de nuevos inversores, explicó esa entidad.

La estafa consiste en un proceso en el que las ganancias que obtienen los primeros inversionistas son generadas gracias al dinero aportado por ellos mismos o por otros nuevos inversores que caen engañados por las promesas de obtener, en algunos casos, grandes beneficios, indicó.

"El sistema sólo funciona si crece la cantidad de nuevas víctimas", explicó la institución financiera.
El nombre esquema "Ponzi" proviene del inmigrante italiano Carlo Ponzi que, en 1919, dejó en la pobreza a 20,000 personas al sonsacarles US$9 millones.

La entidad financiera instó a sus clientes a tener "cuidado y sepan tomar sus decisiones de inversión adecuadamente".
Hasta el momento, ni la Policía Nacional, ni el Ministerio Público, han confirmado que existan denuncias judiciales al respecto.

La primera estafa de este tipo fue detectada en Nicaragua a fines de 2005, en la empresa Agave Azul, dirigida por el mexicano óscar Arturo del Valle, quien huyó y el nicaragüense Félix Alejandro Bolaños, quien pagó cárcel hasta 2009.

Esa empresa se encargaba supuestamente de distribuir tequila en países asiáticos y ofrecía a los nicaragüenses un 25% de interés mensual por cada US$100 que invirtieran en ese negocio, y hasta un 50% de intereses mensuales si captaban un nuevo socio para la empresa.

Agave Azul logró estafar a 2,444 nicaragüenses que perdieron un total de US$2,74 millones, según la acusación presentada por el Ministerio Público.

El otro caso de estafa piramidal fue ejecutado por el peruano Juan Orestes Ramírez Lazo, quien ofrecía a los nicaragüenses ser socios de la inexistente aerolínea privada, Aeronaves de Nicaragua S.A. (Aeronic), a razón de US$150 la acción.

Ese peruano fundó primero un organismo no gubernamental (ONG) con el fin, según sus estatutos, de ayudar a portadores del VIH, madres solteras y desamparados.

También creó la Universidad Particular en Ciencias del Mercado (UCM), sin autorización del Consejo Nacional de Universidades (CNU), que utilizó para organizar su acción fraudulenta.

Ramírez Lazo ofreció desde esa universidad, a través de anuncios publicitarios, clases para ser pilotos, azafatas y actores de cine, cursos que ningún centro de estudio ofrece en este país, uno de los más pobres de América Latina.

Sus víctimas, mayoritariamente, fueron jóvenes que pagaron US$150 al mes por aprender a volar aeronaves, o acciones, por ese mismo precio, para ser socios de la línea aérea privada que estaría en formación.

Aeronic estafó a 35 nicaragüenses -aunque la Fiscalía calcula que el número supera el centenar- por un monto de US$8,206, por lo que Ramírez está preso desde 2009.

El otro caso fue, también en 2009, el de la empresa Marca Móvil S.A., que dirigía el mexicano Jorge Tirado Chávez, que supuestamente perjudicó a unos 1,800 nicaragüenses que perdieron US$1,36 millones a cambio de automóviles y motocicletas que nunca llegaron, mientras el extranjero está fugitivo.