Londres. Los profundos recortes que se aplicaron a la tasa de interés de referencia de Brasil implican que la economía está mejor preparada para amortiguar un impacto externo que el año pasado, dijo este miércoles el presidente del Banco Central, Alexandre Tombini.

El funcionario dijo a Reuters en una entrevista que el Producto Interno Bruto debería lograr este año cumplir con la meta de expansión del 2,5%.

"Brasil está ahora mejor preparada para soportar cualquier clase de desborde de la política monetaria en cualquier lugar del mundo. Tenemos tasas de interés más bajas (...) La clase de problemas que teníamos a comienzos del 2011 ya no están con nosotros", dijo Tombini.

El banco central estima que la economía se expandirá en un 2,5% este año, mientras que el gobierno anticipa un crecimiento de un 3%. No obstante, los analistas predicen un crecimiento menos optimista de un 1,9% pese a los 450 puntos base en recortes a la tasa de interés.

Pero Tombini dijo que un crecimiento más sólido en el segundo trimestre sería contrarrestado por las cifras anémicas de comienzos de año.

"En el segundo semestre, veremos un crecimiento anualizado en la tasa de sobre el 4% (...). Tenemos, efectivamente, fuentes domésticas de crecimiento que apoyaron esta expansión acelerada en la segunda mitad", dijo Tombini, consultado sobre si el banco central confiaba en cumplir su propia proyección de crecimiento.

El funcionario agregó que, dejando de lado los recortes de tasas, la debilidad del real beneficia a los manufactureros locales, refiriéndose a la caída de un 8 por ciento de la moneda nacional contra el dólar desde inicios de año.

El funcionario agregó que, dejando de lado los recortes de tasas, la debilidad del real beneficia a los manufactureros locales, refiriéndose a la caída de un 8 por ciento de la moneda nacional contra el dólar desde inicios de año.

El Fondo Monetario Internacional ha respaldado públicamente los esfuerzos de Brasil para reavivar a la economía, pero ha advertido que el masivo estímulo podría acumular inflación en los próximos meses.

Sondeos del banco central muestran que los analistas han mejorado sus perspectivas para la inflación de este año más allá del punto central del rango meta del gobierno a un 4,9% y que esperan que repunte a un 5,5% el año próximo.

Además, se percibe un incremento en los riesgos para los precios de los alimentos, dados las recientes alzas en los precios del maíz y el trigo.

A comienzos de semana, Tombini dijo que la inflación del 2012 estaría en línea con las previsiones. En conversación con Reuters el miércoles dijo que era demasiado pronto para considerar algún tipo de amenaza para el objetivo 2013.

No obstante, agregó que "los precios de los alimentos ahora son una preocupación global".

"Veamos cuán lejos llega, cuán intenso será el golpe y su duración. Este es un golpe que tiene que ver con condiciones climatológicas. No es un golpe conducido por la demanda", dijo.

"Tendremos que evaluar el tema mientras avanzamos, podría ser temporal, podría quedarse con nosotros por más tiempo".

Tombini afirmó que la flotación de la moneda era la política cambiaria de Brasil, pero que el banco central siempre estaba listo para intervenir.

"Nuestra primera línea de defensa es el régimen flotante como lo hemos reafirmado unas cuantas veces", dijo. "(Pero) el banco central está listo para intervenir en cual división del mercado de divisas. Si vemos que el mercado no está funcionando adecuadamente estamos listos para intervenir", apuntó.

Brasil, al igual que muchas economías emergentes, ha acumulado cuantiosas reservas de divisas, que actualmente superan los 370.000 millones de dólares. Pero el costo de mantenerlas se vuelve cada vez más prohibitivo por los rendimientos negativos o cercanos a cero que ofrecen muchos mercados de bonos desarrollados, donde se tiende a invertir esa liquidez.

"Es difícil encontrar los activos idóneos en donde poner las reservas", reconoció Tombini.

"Pero Brasil no ha renunciado a su política de acumulación de reservas", agregó.

El funcionario no quiso hablar sobre la composición de las divisas en reserva ni sobre si la debilidad del euro era un incentivo para preferir otros activos".