Brasilia. El Senado de Brasil confirmó el miércoles a Alexandre Tombini como nuevo presidente del Banco Central, una medida ampliamente esperada que señala continuidad en la política monetaria mientras el país enfrenta crecientes presiones a los precios.

Tombini, uno de los arquitectos del sistema de metas de inflación de Brasil, ha prometido mantener la inflación bajo control y ha dicho que la presidenta electa, Dilma Rousseff, está comprometida con la autonomía del Banco Central.

Los senadores votaron por 37 votos a favor y 7 en contra por la nominación de Tombini.

El especialista se hará cargo de la entidad en momentos en que la inflación aumenta en la mayor economía de Latinoamérica, que se espera que crezca más de un 7,5% este año.

Las crecientes expectativas de inflación y los precios al consumidor están presionando al Banco Central para que reanude el endurecimiento monetario a comienzos del próximo año.

El Banco Central mantuvo la tasa de interés en un 10,75 por ciento la semana pasada, pero abrió el camino a un alza ya en enero.

Medidas para reducir el crecimiento del crédito tomadas también a comienzos de mes sugieren que el Banco Central podría usar una variedad más amplia de herramientas para contener las presiones a los precios.

Eso encajaría con el objetivo de próximo Gobierno de reducir la tasa de interés en el tiempo, mientras le hace más fácil reducir los precios al consumidor sin elevar más la tasa clave.

La tasa de interés de Brasil ya es una de las más altas del mundo y es en parte la culpable por atraer enormes entradas de capital que han ayudado a convertir al real brasileño en una de las monedas más sobrevaloradas del mundo.

Tombini sucederá a Henrique Meirelles, el presidente del Banco Central de Brasil con mayor cantidad de años en el cargo y quien es ampliamente reconocido como responsable de controlar los precios en una economía que alguna vez fue volátil.

Tombini es actualmente el director de regulación del sistema financiero en el Banco Central.