La inflación puede subir más en los próximos meses en Brasil y superar las metas oficiales, aunque se moderará en el largo plazo y se acercará al 4,5% en 2016, afirmó el presidente del Banco Central, Alexandre Tombini.

Un alza de la inflación sobre los niveles actuales, que llegan al 6,56% interanual, "no debería ser tomado como una sorpresa", dijo Tombini en una audiencia pública en la Cámara de los Diputados.

El responsable del Banco Central, que acaba de ser ratificado en su cargo por la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, explicó que la inflación sufrirá presiones por la tendencia de depreciación del real frente al dólar y por la subida de algunos precios controlados por el Gobierno, en alusión a la gasolina.

Desde 2006 el gobierno brasileño ha establecido como meta una inflación del 4,5% anual con un margen de tolerancia de dos puntos porcentuales en ambos sentidos.

Desde entonces la inflación nunca superó el tope del 6,50% anual, aunque para cumplir la meta de este año, la subida de precios no puede superar un 0,86% en diciembre, un nivel que sería muy inferior al que se registró en el mismo mes del año pasado (0,92%).

Según Tombini, después de una posible alza a corto plazo los precios experimentarán un descenso constante hasta lograr la "convergencia" con la meta del 4,5% anual en 2016.

La contención de los precios será una consecuencia de las subidas de los tipos de interés aplicadas en los últimos meses y a "una política fiscal contenida" y a la "moderación" de los estímulos a la economía, según Tombini.

La semana pasada, el Banco Central endureció su política económica al elevar en medio punto los intereses hasta una tasa del 11,75% anual.

"No habrá complacencia por parte del Banco Central. La política monetaria debe permanecer activa. Debe evitar que esos ajustes (de precios) se trasladen de forma persistente a la economía", afirmó el presidente del Banco Central.

En su comparecencia, Tombini previó una recuperación de las exportaciones en 2015, principalmente debido a la tendencia de depreciación de la divisa brasileña.

Asimismo, auguró una "recuperación gradual" de la actividad económica interna, debido a la "expansión moderada" del consumo y la recuperación de la confianza de los empresarios y consumidores.

La recuperación de la economía brasileña se basará en la industria y en la agricultura, mientras que se esperan menores tasas de crecimiento del sector servicios, según el responsable del ente emisor.

Entre enero y septiembre la economía brasileña creció un 0,20%, según datos oficiales, y el Gobierno espera que el próximo año la expansión del producto interior bruto (PIB) se sitúe en el 0,80%.