La crisis de deuda de Grecia es un problema de toda Europa y la Unión Europea se enfrenta a la disyuntiva de mostrar solidaridad con Atenas o apegarse a políticas de austeridad que no conducen a ningún lado, dijo el viernes primer ministro griego.

Alexis Tsipras se mantuvo optimista sobre la posibilidad de lograr finalmente un acuerdo de ayuda financiera a cambio de reformas con los acreedores internacionales, mientras el país transita en la cornisa de la cesación de pagos y una posible salida de la zona euro.

"La Unión Europea, de la que somos parte, debería encontrar la forma de retomar sus principios estatutarios: solidaridad, democracia, justicia social", dijo Tsipras en San Petersburgo durante una visita de dos días a Rusia.

"Apegarse a políticas de austeridad, y políticas que dañan la cohesión social, que agravan la recesión, eso es imposible", añadió.