-¿Usted fue a la universidad en plena reforma universitaria. ¿Participó de algún movimiento, adhirió a un partido político?

-Yo estudié en la escuela de Economía de la Universidad de Chile, uno de los lugares más activos en materia de cambios. Fui parte y presidente del consejo de estudiantes y participé mucho en los procesos de trabajos de verano de la época.

-¿Votó por Allende?

-No, voté por Radomiro Tomic, el cual tenía un programa tremendamente revolucionario en algunos puntos, más que Salvador Allende.

-Ya estudiando en EE.UU., ¿cómo vio el Golpe de Estado de 1973?

-No lo podía creer. Para mí fue un golpe terrible. Cuando supe del bombardeo a La Moneda... la muerte del presidente me afectó mucho.

-Pinochet, ¿que le parecía desde afuera?

-Yo lo encontré terrible, a pesar claro de que él hizo mucho en la economía, con los Chicago Boys (economistas jóvenes recién egresados de Chicago que apoyaron la dictadura). Pero para mí ese tipo de economía no va de acuerdo con mi forma de pensamiento.

-¿Con qué Chile se encuentra al volver al país en 2009?

-Esa pregunta hay que ponerla en el contexto global. Gracias al consenso de Washington, que trajo la globalización, me encontré con un país sumergido en dicha lógica. Dicho proceso tuvo muchos buenos alumnos, entre ellos Chile.

LÍDER ESPIRITUAL

-¿En qué minuto el economista se vuelve líder espiritual?

-Esto parte 30 años atrás, y parte fundamental de ello es el rol que la naturaleza cumple en la economía. Pero para entender dicha relación necesitaba otro tipo de valores para poder comprender eso.

-¿En que se materializó ese cambio?

-Bueno, comencé a escribir, a hablar y me di cuenta que había un público muy grande interesado en ello. Comencé a postular que la economía es una colección de valores que determinan el comportamiento frente a la escasez material.

-¿Qué es la Economía Espiritual?

-La espiritualidad sin política, sin valores profundamente humanos en el colectivo, es realmente un camino suicida y la espiritualidad sin política es solo una teoría. La espiritualidad, entonces, es un elemento central, es una variable de decisión. Yo no veo que nuestra espiritualidad va por un camino y nuestra materialidad por otro.

-¿Fue educado católico?

-Claro, ya que era la religión mayoritaria del país. Yo nací en 1947, una época muy diferente a la actual. Yo no tengo religión; yo estoy por el camino espiritual.

-¿Usted cree que va a reencarnar?

-Absolutamente, claro que sí. Fíjate que la iglesia dice que Cristo viene de nuevo; eso es una reencarnación.

-Próximo año viene el Papa, ¿usted lo considera un líder espiritual?

-Al Papa Francisco sí...

-¿Y a su antecesor, Benedicto XVI?

-No tanto, porque ¿qué es ser líder global? A mí, en lo particular, me gusta mucho este papa porque ha sido muy consistente en el ámbito de mi profesión, que es la economía ambiental.

-¿Usted se considera líder espiritual?

-Yo creo que yo no puedo definir eso. Es la gente la que define si tú eres un líder o no. Es la comunidad la que tiene la palabra. Ahora, desde el punto de vista práctico, hay mucha gente que sí piensa que soy un líder y por eso fui candidato a presidente.

POLITICA Y DINERO

-La influencia de la Iglesia en los asuntos del Estado, ¿le parece bien?

-¿Por qué no? Yo no lo tengo miedo a dicha injerencia y creo que depende de los que no están en la iglesia de injerir también en el Estado.

-¿Hay un contradicción desde lo espiritual en ser un servidor público como un presidente y ser millonario?

-No, ninguna. Yo no lo tengo miedo al problema de Sebastián Piñera. Quizás a lo que tenga precaución es a los criterios con que se hace, gasta o administra el dinero, que puede ser muy diferente a los míos. Por ello, administrar dinero privado es muy distinto a disponer de los acervos productivos de una nación.

¿No le tiene miedo al dinero?

-No, pero hay que saber que el dinero corrompe y que tiene una manera de manifestarse.

-¿Usted es una persona de dinero?

-No, pero soy acomodado. He tenido un buen salario en el Banco Mundial, he sabido realizar inversiones.

¿Usted tiene sistema de AFP?

-No en Chile, sí en EE.UU.

-¿Qué le parece el sistema de AFP en Chile? Bien parecido al de EE.UU.

-Yo creo que es un fracaso. No por lo que hace, sino en tema de ahorro creo que ha sido importante, pero si tú te basas en otro concepto de seguridad social (...) en este debate a veces se olvida discutir qué es seguridad social. Para mí no es sólo la jubilación, sino también el transporte, la educación, vacaciones gratuitas, medicamentos y salud accesible. No es solo un ahorro forzoso y la sociedad debe hacerse cargo de muchas cosas, por ello, los sistemas de reparto son tan atractivos.

-Desde su espiritualidad, ¿cómo ve la aprobación del aborto en Chile y sus tres causales?

-Yo quiero ser muy claro en esto: estoy a favor de la vida... no hay ningún ser humano, ningún madre, que esté a favor de la muerte. La suspensión del embarazo es otra cosa y en qué punto de dicho proceso debe ser criminalizado.

-Entonces, ¿está de acuerdo?

-Siempre he estado de acuerdo en el proyecto y sus tres causales, pero no es que yo esté en favor del aborto. Yo no estoy a favor de matar a nadie.

-¿Cómo cambiamos la economía?

-El mercado nunca fue hecho para resolver temáticas sociales o ambientales. Funcionamos con dos falacias: una es crecer primero y hacer justicia social después; y la otra es crecer primero y limpiar después. 

-Se necesita una economía que cree valor.

-Así es, no solo estar parados sobre una economía extractiva. Hay que generar más valor, tanto en el cobre o el litio. Porque otros países agregan ese valor a sus productos y nosotros se lo volvemos a recomprar a precios exorbitantes.

-¿Por qué decide ahora volver a ser candidato a senador?

-No es decidir ahora. Yo creo que son procesos políticos e internos, ver cómo puedo contribuir a la región.

-¿Cuál sería su contribución?

-La tercera dimensión de esto es cómo uno ve a futuro el papel del senado, en un gobierno excesivamente presidencialista. Es importante estar con mi punto de vista, ahí en temas muy importantes.

-¿Que tiene usted en común con la región del Maule?

-Primero, mi experiencia profesional internacional, política, como dirigente agrícola y como economista ambiental.

-¿Usted se siente un político diferente?

-Mi pueblo tiene una muy buena imagen sobre mi persona y yo trato de devolver eso siendo un servidor de las grandes causas de nuestro país.