El ministro de Economía y Finanzas, Alfredo Thorne, señaló que el Gobierno ha desplegado una potente estrategia de crecimiento basado en un doble “shock” de integridad y de inversión, a fin de alcanzar una expansión económica de 3,8% para el presente año.

Indicó que el Perú enfrenta un gran desafío por la corrupción internacional descubierta en empresas brasileñas que participaron en proyectos en el Perú, para lo cual es prioritario tomar acciones para proteger los intereses del Estado y recuperar la confianza ciudadana.

Refirió que “sanear los proyectos en los que haya habido algún acto de corrupción” requiere avanzar más lento en la inversión en infraestructura, y por ello, con la información disponible, la proyección de crecimiento para 2017 se sitúa en 3,8%.

Esta estimación menor en un punto porcentual menor a la anterior proyección, dijo, plantea un doble reto al Gobierno, “fortalecer la transparencia y la ética” en los proyectos de infraestructura pública, mientras se acelera el crecimiento económico.

“Con ese fin estamos desplegando una estrategia potente que consiste en un doble shock: de integridad y de inversión”, enfatizó en una columna de opinión publicada hoy en un diario de alcance nacional.

Por eso, explicó, se modificó la ley de contrataciones del Estado “para impedir que se contrate con empresas que hayan sido sentenciadas por corrupción en el Perú o en el extranjero o que hayan admitido culpabilidad y para generar más competencia entre proveedores”. 

En su columna, el ministro Thorne también da cuenta de las transferencias a los gobiernos regionales y locales por 3.900 millones de soles para la continuación de proyectos de inversión.

Indicó que la inversión privada recibirá un impulso importante gracias a los avances en Pro Inversión y para ello se trabaja para adjudicar proyectos por un monto total de cerca de US$14.000 millones en el 2017 y 2018. 

También da cuenta de las medidas de simplificación administrativa a favor de la Pyme para facilitar su crecimiento.

A través de este doble shock, dijo, se espera fortalecer al Estado, con instituciones y procesos más robustos para garantizar la integridad y prevenir la corrupción en los proyectos de infraestructura. 

“Con un crecimiento sólido de 4,8% en el 2018 que marque el inicio de un nuevo período de expansión sostenida, creación de empleo y mejora en el bienestar de los peruanos”, puntualizó.