El Ministerio de Economía (MEF) y el Banco Central (BCU) se vieron obligados ayer a declarar desiertas dos licitaciones en pesos porque las condiciones del mercado financiero acusaron el impacto de una mayor volatilidad global. El gobierno considera que cuenta con "flexibilidad" y "liquidez" necesaria para no convalidar un costo desmedido de su financiamiento, luego de cerrar una exitosa operación de canje de deuda por el equivalente a casi US$1.000 millones en el mercado doméstico.

Precisamente, el ex economista jefe del Banco Interamericano de Desarrollo, Guillermo Calvo, sostuvo que los países de la región tienen que estar preparados para un cese repentino de los flujos de crédito (sudden stop). Además alertó respecto a que el hecho de que todavía se consiga "crédito barato" no necesariamente se debe tomar como un buen indicador.

A juicio de Calvo, este es uno de los principales retos que tiene la región en el futuro porque implicaría "una seguía crediticia" que afectaría mayormente al sector privado. "No digo que vaya a pasar, pero si suben las tasas en interés en Estados Unidos puede provocar una salida fuerte de capitales", afirmó el experto durante las Jornadas de Economía organizadas por el Banco Central (BCU).

El Ministerio de Economía continuó ayer con su cronograma regular de emisión de notas del Tesoro en pesos con vencimiento en 2018. En total, licitó $ 750 millones, pero la demanda apenas fue de $ 70 millones. Una fuente financiera comentó a El Observador que la tasa de interés (13,5% anual) que estaba dispuesto a convalidar el Estado estaba por debajo de la curva de rendimientos a dos años. Explicó que ese instrumento era típicamente acaparado por inversores del exterior, pero dado el contexto de incertidumbre con las economías de Brasil y China es "lógico" el repliegue de los inversores en esos papeles. En el tramo de emisión del pasado 7 de julio, el MEF licitó $ 750 millones, recibió una demanda por $ 2.103 millones y terminó aceptando $ 1.151 millones con una tasa de interés anual de 13,48%.

En paralelo, el BCU ofreció al mercado $750 millones en letras de regulación monetaria a un año de plazo. Si bien la demanda duplicó la oferta disponible, el llamado también quedó desierto. Un agente del mercado explicó que los inversores estaban pidiendo tasas arriba del 14%, producto de la fuerte depreciación del peso en los últimos días. "Los inversores se toman un tiempo para ver si se posicionan en moneda local o no. También vemos que la inflación viene un poco complicada. Es preferible meterse más en UI que en tasas nominales en pesos", explicó la fuente. Precisamente, hoy se conocerá el dato de inflación de julio, que tendrá como presión adicional la apreciación que registró la divisa estadounidense y un impacto parcial del ajuste de los combustibles que aplicó ANCAP.

Liquidez para shocks. En diálogo con El Observador el director de la Unidad de Gestión de Deuda del Ministerio de Economía, Herman Kamil, comentó ayer que el hecho de que la licitación de su cartera haya quedado desierta ayer "no es algo inusual".

"Suele ocurrir en escenarios de alta volatilidad e incertidumbre" donde los inversores no tienen claro cuáles pueden ser sus retornos en dólares o en términos reales. "Tampoco estamos dispuestos a convalidar tasas (de interés) muy altas. Nos sentimos cómodos con la liquidez actual para tener flexibilidad", argumentó el funcionario.

De todas formas, Kamil destacó que pese al escenario de volatilidad con el tipo de cambio, la incertidumbre que gira en torno a Brasil y la economía China, Uruguay "mantiene su calendario de emisión de deuda doméstica" para darle "continuidad y previsibilidad" al mercado.

De hecho, el gobierno uruguayo aumentó las perspectivas de emisión de títulos de deuda para todo 2015, de US$ 1.700 millones en abril a US$ 2.680, según informó la Unidad de Gestión de la Deuda en su último reporte trimestral difundido el viernes. El objetivo es hacer caja en vez de recortar la liquidez disponible ante un escenario financiero global enrarecido. Las autoridades pasaron de planificar un uso de reservas de US$ 231 millones a elevarlas en US$ 752 millones para el cierre del año. La posibilidad de buscar financiamiento en el extranjero no está hoy dentro del menú de opciones de corto plazo dado el contexto de volatilidad financiera.

"Para nada pensamos que el inversor haya perdido el interés por los papeles uruguayos. Simplemente hay ventanas de oportunidades", aseguró Kamil. El director de la Unidad de Deuda citó como ejemplo la operación de emisión y canje por casi US$ 1.000 millones que cerró el MEF y el BCU en una operación conjunta (ver aparte). Las autoridades mantendrán la programación de emitir una vez al mes pesos y cada dos meses emitir en unidades indexadas a cinco y 10 años. Esto, hasta setiembre, se mantiene sin cambios, dijo Kamil.

Mantener la guardia. A juicio de Calvo, los países "no deben bajar la guardia" porque "las crisis vienen de sorpresa". "Que el perro no haya ladrado aún no nos deja libres de un sudden stop. Puede ladrar en el momento menos esperado", apuntó. Por otra parte, consideró que los países podrían utilizar reservas internacionales como medio de pago, por ejemplo, para extender créditos al sector exportador y así "relajar la situación externa". En este sentido, Calvo aclaró que "no es momento" para utilizar reservas de forma directa en planes de políticas sociales. "El mejor plan social es asegurarse de que la economía pueda seguir exportando con normalidad", puntualizó.

En tanto, el economista Jhon Geanakoplos de Yale University sostuvo en las Jornadas de Economía del BCU que China puede ser una primera "fuente potencial de crisis" y una segunda fuente podría ser EEUU. "Es la misma situación que en 1984. Durante muchos años las tasas habían bajado y a comienzos de 1984 fueron elevadas ocho veces. La gente pensaba que nada iba a cambiar y tomaba préstamos a corto plazo. Ahí los agarraron de sorpresa y hubo disturbios enormes en el mercado. Podemos estar seguros de que alguno de los inversores podría pasar su dinero de los mercados emergentes a los bonos de EEUU y nuevamente podría haber un colapso".

Por otra parte, el economista jefe del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, Augusto de la Torre, indicó que los países de la región tienen menos vulnerabilidades domésticas por lo que podrían "amortiguar" un cese en el flujo de créditos.

Canje contó con elevada demanda. La semana pasada culminó una operación de conjunta de emisión y canje de títulos locales, del MEF y BCU. Según informó el gobierno, el resultado total de la operación implicó una emisión global que ascendió a $ 27.238 millones (aproximadamente US$ 960 millones) con una demanda que excedió ampliamente el monto licitado. El monto adjudicado con relación a la nota del Tesoro en pesos a 3 años ascendió a $ 6.583 millones a una tasa de 13.8%, y fue integrado en un 99,9% con títulos; la nota del Tesoro en pesos a 5 años ascendió a $ 16.500 millones a una tasa de 14,2% y fue integrado 100% en títulos, y la nota del Tesoro en unidades indexadas a 10 años ascendió a 1.335 millones de UI a una tasa de 5,2% y fue canjeada en un 96,7% con otros papeles.