Nueva York. El presidente del Banco de la Reserva Federal de St. Louis, James Bullard, dijo que Estados Unidos se encuentra en riesgo de caer en una trampa deflacionaria como la de Japón y agregó que la mejor vía que puede seguir el banco central para evitar ese desenlace es reactivar su programa de recompra de valores.

Bullard, quien fue entrevistado en el programa Squawk Box de la red de televisión CNBC, reiteró la opinión expresada el jueves en un artículo de la Fed de St. Louis.

El jueves, el funcionario dijo que la mejor forma para que la Reserva Federal evite una trampa deflacionaria es dejar de insistir que las tasas de interés seguirán bajas por un largo período y, en su lugar, concentrarse en adoptar medidas de "relajamiento cuantitativo" mediante la compra de títulos del Tesoro, las que inyectarían dinero en la economía y elevarían las expectativas sobre la inflación.

El titular de la Fed de St. Louis reiteró el viernes esos comentarios, pero sostuvo que la deflación es un riesgo, y que no es el escenario económico más probable.

Bullard ha expresado preocupación frente a la frase de la Fed de que mantendrá las tasas bajas por "un período prolongado" desde inicios de marzo, pero no ha votado en contra de las decisiones sobre política monetaria adoptadas por el banco.

El jueves, afirmó que con sus comentarios tenía la intención de generar un debate.

El funcionario destacó que la inflación básica -que excluye los precios de los alimentos y la energía- se ubica por debajo del 1% y que una vez que retrocede demasiado, es difícil hacerla repuntar.

"Necesitamos pensar sobre lo que vamos a hacer si se producen nuevos shocks negativos", agregó Bullard. Es necesario "ser muy cuidadoso frente a esta situación".

Bullard es este año un miembro con derecho a voto del Comité de Mercados Abiertos de la Fed, entidad encargada de establecer la política monetaria.

Agregó que las expectativas sobre la inflación, medidas por los valores del Tesoro protegidos contra la inflación, o TIPS, se ubicaban por sobre el 2%, pero se redujeron cuando los riesgos de la deuda soberana de la eurozona se volvieron un problema. Las expectativas se sitúan ahora en el 1,4%.

"Si estas siguen descendiendo y la inflación real continúa disminuyendo, podríamos entrar a una situación muy difícil", afirmó. Y en esa situación, más relajamiento cuantitativo podría funcionar, afirmó Bullard.